Temas Especiales

27 de Jan de 2021

Cultura

Derroche de talento

PANAMÁ. La escenografía montada por E. E. Diseños y Jaime Rodríguez traslada a los presentes a las calles donde los viejos balcones so...

PANAMÁ. La escenografía montada por E. E. Diseños y Jaime Rodríguez traslada a los presentes a las calles donde los viejos balcones son mudos testigos de las vidas que transitan por las calles y aquellas que son espectadoras del acontecer diario, en sitios que vieron tiempos mejores.

De pronto sale Orlando Barroso, Quique Quiñones, el relator diciendo "Una tarde de Abril, 1975, Quique Quiñones, repleto de recuerdos, bebía en una de las mesas del bar. Era hijo de Babá, compadre eterno del legendario sastre Carmelo da Silva. Hoy las cervezas y los rones de siempre los comparte Quique con su hijo Carlitos Lito y con Rafael da Silva, nieto de aquella arrolladora Manuela. La historia es idéntica a todas las historias de este barrio. Quizás sea la misma. Por eso, como siempre, la música no es más que un pretexto..."

Y partir de allí, por casi dos horas la música y los personajes de Rubén Blades, que muchos escuchamos y recreamos en nuestra memoria, cobran vida.

Maestra Vida solo se ha montado en Panamá, el autor no ha concedido los derechos a ningún extranjero. Para Bruce Quinn y Nikki de Roy es la ocasión de mostrar el talento que hay en el país y de paso conmemorar los 30 años de carrera del autor.

Un reparto de más de 40 personas, elegidas de entre 500 que acudieron a la audición bailan y cantan, alternando con un par de intermedios de dos folklóricas vecinas, Maritza Vernaza y Esther De Gracia, que le robaron el corazón al director que decidió abrirles un espacio. Las voces de Luis Artega, Orlando Barroso y Adriano Ponti Correa se acoplan en forma armoniosa y conmueven, sobre todo al son de Patria con el que cierran el espectáculo.

Dino Nugent, Ricardo Moreno, Melina Samaniego, Monalisa Arias, en la parte musical y de coreografía se destacan para recrear la historia de Manuela y Carmelo.