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27 de Jun de 2022

Cultura

Maridajes insólitos

E l pasado jueves 23 de abril celebramos a manera de homenaje al patrón de Cataluña una cena maridaje con vinos de mi amigo Oriol Serra....

E l pasado jueves 23 de abril celebramos a manera de homenaje al patrón de Cataluña una cena maridaje con vinos de mi amigo Oriol Serra. Como entrada escogimos empezar a la manera tradicional catalana, con un cava brut de la casa Canals Nadal acompañado, cogiéndonos bastante riesgo, con unos mejillones bañados en ajo blanco con aguacate y uvas verdes salteadas en aceite de trufas. Para balancear el fortor del ajo servimos un chupito de crema de lentejas con jamón en aceite de porcini. Créanme que por los nombres de los platos el maridaje se hacía difícil pero lo logré a la casi perfección. El toque de ajo reducido por el dulzor perfumado de las uvas salteadas más la sedocidad del aguacate hacían las delicias junto con brut y para acomodar la posible perseverancia del ajo la suave crema de lentejas concretaba más el acierto en la escogencia. Como los retos para mi son importante servimos un Barbara Fores blanco y para maridar escogí un plato que parecía iba a ser imposible, un arroz meloso de pimentones de colores y chorizo. El resultado fue extraordinario puesto que el chorizo daba esa grasa necesaria al paladar para no aburrir y el blanco complementaba sin matar el retrogusto del chorizo y los pimentones.

En el plato final escogimos un Mas Franch tinto del Montsant que estaba impresionante. Para maridarlo no cogí riesgo, aunque el resultado fue disparejo a criterio de los comensales. Serví unas chuletitas de cordero en salsa de menta acompañadas de unos dientes de ajo confitados en aceite extra virgen y romero. La critica que me hicieron es que la menta denotaba sabor artificial y era excesivamente especiada para el vino y el cordero. En cambio otros alabaron la mezcla del cordero con menta y ajo. Para postre servimos un cava rosado de variedad trepat autóctona catalana de la casa Canals Nadal, que como rosado convierte en una fiesta todo lo que riega. Así que para aumentar la fiesta preparé unas simples galletas María bañadas en leche condensada y a manera de torre entre ellas puse mouse de chocolate negro de manera que recordaba, a los españoles presentes, la merienda que nos preparábamos de chicos de las galletas con nocilla (mantequilla de maní con chocolate y avellanas). Así que el juego fue perfecto y todo el mundo quedó satisfecho con el sencillo, pero divertido postre. Lamento los que se lo perdieron pero durante este año al menos habrá una cena mensual con lo cual tendrán oportunidad de disfrutar con nosotros de otras experiencias gastronómicas. Buen provecho.