24 de Feb de 2020

Cultura

El fútbol y la gastronomía

U nos dirán que no tiene que ver, otros dirán que está relacionado lo cierto es que desde muy pequeño he acudido, hasta mi llegada a Pan...

U nos dirán que no tiene que ver, otros dirán que está relacionado lo cierto es que desde muy pequeño he acudido, hasta mi llegada a Panamá, al estadio Camp Nou todas las veces que había partido, y es parte de mis recuerdos al mediotiempo los bocatas de butifarra y lomo que me he devorado. También es cierto que alrededor del estadio hay tradición de tapas y bocatas para todos los gustos, pero no sé por qué el fútbol para mí era el bocata al mediotiempo. Con los años y al desplazarme a vivir a mi patria (Panamá) y por mera cuestión horaria siempre coinciden los partidos con la hora de almuerzo o durante el invierno europeo con el café y la copa.

La verdad es que desde el cocido del año pasado y la eliminación por el Manchester me metí en la cabeza hacer cocido cada partido de la Champions y la verdad es que me fue bien a mis clientes también y a mi club maravillosamente bien.

Para las semifinales y en vista del gafe del año pasado decidí no hacer cocido y preparé un ribb de Omaha que solamente nos comimos Joan y yo porque el público asistente se decantó por la carta, sufrimos y hasta nos sentó mal la comida, pero logramos el objetivo, somos finalistas.

La anterior final disputada y ganada preparé un buffet como el que he propuesto el pasado miércoles, puro producto catalán para homenajear a la tierra y tirando de recuerdos y tratando de repetir el éxito me decante por lo mismo, será superstición? No sé lo que será, pero me nació de mis adentros y poco a poco sin pensarlo fui escribiendo el menú y al final resultó en que ha gustado y esperamos bastante afluencia. No sé si traerá o no suerte pero ahí está la propuesta.

Es curioso cómo trabaja la mente y qué recuerdos y emociones se viven en una mesa donde se supone sólo se come lo que uno llega a pasar. Es tanto así como que la gente que nos acompañó en la semifinal, pero quieren el mismo sitio y hay algunos que hasta han pedido la misma comida.

Relacionar el fútbol con la gastronomía es fácil por el antes y el después del partido, por si hace frío o calor o por el equipo al que sigues así los andaluces y el fino antes y después del partido, los catalanes, y sobre todo en invierno, el brandy, los madrileños el anís etc.?

Pero amigo cuando me hablan de comida es otro cantar porque siempre fuimos al fútbol después de comer y llegábamos a cenar a la casa. Eso ha cambiado por la magia de la televisión y su horario estelar, donde la gente ya no va al fútbol, y para cenar cualquier cosa que no complique a nadie y no moleste para poder ver el fútbol. Esto hablando de Europa, pero que distinto es en donde estamos porque basta con recordar los mundiales y el correr de la gente para ver a Argentina, restaurante argentino; para ver a Italia restaurante italiano, etc. Así que aquí no nos afecta a los restauranteros, el fútbol nos beneficia y nos obliga a ser creativos y ponernos las pilas porque es un escusa que tiene la gente para venir a nuestros negocios a gozar de un buen almuerzo y ver su partido.

Amén del resultado, el beneficio como negocio no ha hecho más que empezar, y el que no lo vea se fastidió porque el futuro de la gastronomía pasa queramos o no por el fútbol, y sino que se lo pregunten a los restauranteros españoles, que cada vez que hay fútbol no tienen clientes.

¡Buen provecho!