¿Qué conversaron Trump y Petro en la llamada telefónica que tardó más de una hora?

  • 08/01/2026 09:54
Tras meses de choques verbales, Washington y Bogotá rebajan tensiones con un diálogo directo que frena amenazas, reordena la diplomacia regional y reabre canales políticos

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, dieron un giro abrupto a su relación este miércoles luego de una conversación telefónica que se extendió por más de una hora. El intercambio puso punto final —al menos de momento— a una escalada de declaraciones que había alcanzado un tono alarmante.

Al concluir la llamada, Trump calificó el diálogo como “un honor” y dejó abierta la puerta a un encuentro presencial en la Casa Blanca, cuyos detalles ya trabajan sus equipos. Petro, por su parte, afirmó que el país “puede dormir tranquilo”, sugiriendo que el riesgo de una confrontación mayor quedó contenido.

Aunque ninguno de los dos admitió públicamente haber iniciado el contacto, fuentes coinciden en que el intercambio se desarrolló en un marco cordial. Trump explicó en redes sociales que Petro le expuso su visión sobre el problema del narcotráfico y valoró el tono de la conversación. Horas después, el mandatario colombiano, ante simpatizantes en Bogotá, bromeó con que debió reescribir su discurso tras la llamada y moderó su retórica habitual. Incluso rechazó las versiones que lo vinculaban con el narcotráfico o con el líder chavista Nicolás Maduro, capturado días antes y trasladado a Nueva York.

Diplomacia silenciosa y presiones cruzadas

El acercamiento no fue improvisado. De acuerdo con fuentes políticas, durante meses se tejió un canal discreto entre Bogotá y Washington con participación de empresarios, dirigentes y figuras clave del Gobierno colombiano. El objetivo: evitar que las fricciones personales entre dos líderes de temperamento imprevisible derivaran en una crisis de consecuencias mayores.

La reconciliación diluyó un enfrentamiento que evocaba choques históricos en la región. En semanas previas, Trump había acusado a Petro de vínculos con el narcotráfico, amenazó con sacarlo del poder e incluso le retiró la visa estadounidense. Petro respondió con críticas a la política migratoria de Washington y exigencias de trato digno para deportados, lo que llegó a detonar anuncios de represalias comerciales, luego desactivadas por la vía diplomática.

El clima se volvió aún más tenso tras la captura de Maduro, un episodio que reavivó temores en Colombia sobre presiones similares. Asesores republicanos y funcionarios cercanos a Trump endurecieron su discurso, mientras sectores de la oposición colombiana se alineaban con Washington a pocos meses de elecciones. Petro los acusó de dañar la imagen del país y empujarlo al borde de un conflicto.

En paralelo, el presidente colombiano insistió en su interés por una salida negociada a la crisis venezolana y confirmó contactos recientes con Delcy Rodríguez, a quien invitó a Colombia para explorar un diálogo más amplio.

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