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09 de Apr de 2020

Cultura

Fuera de todo límite

PANAMÁ. Colgadas en las paredes de las oficinas de la firma de arquitectos Lacroze, Miguens, Prati, ubicados en el Casco Viejo, un grup...

PANAMÁ. Colgadas en las paredes de las oficinas de la firma de arquitectos Lacroze, Miguens, Prati, ubicados en el Casco Viejo, un grupo de 20 pinturas capturan de forma inmediata la imaginación del espectador. Las obras integran la exposición del artista argentino Milo Lockett, inaugurada recientemente.

Lockett sitúa su estilo entre lo que se conoce como “arte primario” y el “art brut o marginal”. “Suelo trabajar con pocos elementos, mucho color y con planos muy sencillos”, apunta.

Asegura que su trabajo suele caracterizarse por ser “alegre y colorido”. Acostumbra incorporar textos en sus obras, empleando las palabras de algún escritor como un “soporte gráfico”, liberándolas así de su significado. Una palabra recurrente en esta especie de “grafismo” pictórico es “life” o “vida”.

El hecho de sus pinturas carezcan de título es un intento deliberado por forzar al espectador a completar la obra de alguna manera; es un guiño que llama a la complicidad por parte de quien se detiene frente al lienzo, exigiendo algo más de su parte que una mera contemplación pasiva. “Me parece que el arte contemporáneo tiene esa posibilidad de invitar al público a que participe”, dictamina.

“Trabajo sobre un papel que se llama cartulina en base, empleando pinturas sintéticas”, explica. Lockett siempre trata de utilizar materiales que son de uso cotidiano.

El toque final se lo da a sus obras mediante la aplicación de una mano de barniz, que sirve para proteger y unificar sus creaciones.

Anteriormente, este pintor argentino ha llevado sus cuadros a países como Estados Unidos, España, Holanda, Suiza, Bélgica, etc. Acerca de su primera visita al Istmo, dice que el mismo le cautivó por su “rara belleza, por sus tragos tropicales y gente en extremo amigable”.