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09 de Apr de 2020

Cultura

Las joyas en el ejecutivo de hoy

L a permanente evolución, modernización y códigos relax en las oficinas no han logrado borrar las reglas sobre este tema de la imagen ma...

L a permanente evolución, modernización y códigos relax en las oficinas no han logrado borrar las reglas sobre este tema de la imagen masculina en el ambiente laboral. Hay flexibilización, sí. Pero los standards de exquisitez, excelencia y clase en este rubro son los mismos: un alto ejecutivo, elegante y sobrio, de imagen confiable y directa, utiliza un elegante reloj y la alianza matrimonial (de ser casado).

- El traje negro, azul marino o gris que fuera cruzado, con camisa en tonos pastel y corbatas poco memorables pasó.

- Los zapatos negros de cordón con medias al tono también.

- El pisa corbatas se fue.

- Los gemelos o mancuernas son optativos.

- La corbata tejida en color rojo vino, se fue.

- Los viernes casuales incluyen camisas en vistosos colores, cuellos almidonados sin corbata, mocasines en tono cognac con cinturón a juego, etc.

- El jean ahora es blanco y con corte moderno.

Muchas cosas han cambiado, dándole al ejecutivo moderno una imagen fresca, accesible, acorde con los tiempos que vivimos y las ideologías que rigen las nuevas corporaciones y multinacionales progresistas.

Pero seguimos recibiendo mensajes confusos de un varón que porta esclavas, pulseras, collar grueso, dijes, anillos, etc., mientras realiza un trabajo administrativo de orden ejecutivo. Lo vemos poco serio, percibimos cierto desenfado que nos lleva a pensar si está haciendo su trabajo a cabalidad.

No es justo, pero la imagen puede hacernos pensar cosas que no son, y llegar a convencernos.

Por otra parte, está la realidad de que la elegancia nos lleva lejos, más lejos que estar a la moda (a menos que seas un diseñador o un publicista, o un artista?claro está). La elegancia es uno de los sine qua non de la imagen del ejecutivo de éxito o que tiene un norte en su carrera.

Las cosas que he visto

Jóvenes cajeros en bancos importantes con una banda de plata tipo alianza de matrimonio en el dedo pulgar; collares de tejido grueso y plano colgando del cuello, claramente visible debajo de una delgada camisa color celeste, compitiendo por atención con la corbata; anillos de mujer (souvenir de la novia) en el dedo meñique, una o dos esclavas de oro asomando debajo del puño de una elegante camisa a rayas con una bella corbata, bastante ruidosas y definitivamente fuera de lugar.

En el varón

En materia de prendas o joyas en el varón a la hora de trabajar en traje y corbata, o similares, definitivamente menos es más. Así, retornando al título de esta columna, sólo me queda por decir que el ejecutivo de hoy y el de ayer, como el de mañana, siempre lucirán mejor dándole prioridad en su aspecto a una hermosa corbata, una camisa elegante y bien entallada, un fino traje bien cortado, un buen reloj y una encantadora sonrisa. Y si tiene la suerte de estar casado, ¡pues agregar la irrefutable prueba dorada!