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26 de Oct de 2020

Cultura

La ‘antipoesía’ de César Young

U na de las novedades de la pasada Feria del Libro fue el lanzamiento, por parte de la editorial Portobelo, de “La memoria es una extrañ...

U na de las novedades de la pasada Feria del Libro fue el lanzamiento, por parte de la editorial Portobelo, de “La memoria es una extraña campana”, el más reciente libro del poeta con alma de niño, César Young Núñez.

La fuerza poética de su prosa atesora la sabiduría de los dioses y “los sueños de esmeraldas y topacios”. La gracia del prolífico poeta incita a sonreír a la vida. Nos maravilla con sus invenciones.

“La capacidad de inventar es sin duda uno de los recursos mágicos que los niños son capaces de desarrollar sin limites. Existe un país de las nubes que los niños reivindican en su invisible dialogo con brujas bondadosas y poderosas. Ese espíritu infantil es el que impregna, la alegría y el sueño de la infancia”, asevera el vate.

César Young es un personaje proteico: maestro por excelencia del oficio periodístico, escritor de amplia experiencia, estudioso de vasta erudición, etc. En el “misterioso mundo de la poesía, reino invisible y sentimental” elaborado “cuento de hechizos”, atesora un lenguaje cristiano. Es el residente privilegiado de un país de pura risa, recorre los secretos pasadizos del sentimiento poético en las calles de su memoria.

Esta memorable obra comienza con “En el cielo”. Continúa con “También lloran las estrellas”, que es una oda a la alegría, donde para César la felicidad consiste en repartir beneficios anónimos al mundo. Reinvidica el derecho a la alegría, el arte de saber vivir y celebrar la vida. El tiempo y sus desplazamientos continuos constituyen uno de los mayores misterios de la condición humana.

La lectura de este libro nos procura un gran placer. Leer a Cesar es la mejor terapia contra la tristeza, es conocer la obra de este genio erudito, antipoeta consumado. El lector reirá y gozará con cada una de sus admirables ocurrencias, vivencias y crónicas literarias; con su fascinación con el mundo de la farándula nocturna panameña, su retrato de los barrios populares y marginados.

Y es que leyendo al poeta logramos revivir al Panamá de ayer, el mercado público, los bares y cantinas, los altares barrocos de las chivas, con muñequitos, santitas, refranes, frases de amor, letras de bolero, etc. Su obra es un mosaico, es una poesía coral donde conviven el ingenio popular, los carnavales, las mascaras de los diablitos, mujeres aguerridas, el mundo de los taxistas: verdaderas universidades populares, el lenguaje arrabalero y la edad de oro del boxeo panameño.

El poeta Young es una de las personas más cultas y leídas de nuestro medio. En cierta ocasión, cuando fuimos a su casa para una entrevista quedé impresionada con la abundancia de libros y bellos cuadros. Además hice un descubrimiento sobre su condición de maestro en el arte culinario: es un fanático de los libros dedicados a la cocina internacional.