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05 de Apr de 2020

Cultura

Con genes de escritor

PANAMÁ. . . La mente suele relacionar el término “detective privado” con la imagen de un hombre vestido con gabardina y sombrero, que c...

PANAMÁ.

. La mente suele relacionar el término “detective privado” con la imagen de un hombre vestido con gabardina y sombrero, que contempla con cinismo el mundo a través del humo que emana de su cigarrillo.

En su tercera novela, titulada “Veritas Liberabit”, el autor panameño Ramón Francisco Jurado, rompe el paradigma establecido por escritores como Raymond Chandler y Mickey Spillane.

Nieto del novelista Ramón H. Jurado (1922-1978), autor de “El Desván”, el joven escritor y abogado define a su protagonista, una detective privada de nombre Sabrina Saavedra, como la antítesis de estos personajes cínicos y pesimistas. “Sabrina es audaz, contestaria, es la voz de la generación X”, afirmó Jurado durante la presentación de “Veritas Liberabit”, celebrada el miércoles pasado en la librería Exedra Books.

El personaje fue introducido por Jurado en su novela “La Niebla”, presentada en 1999. El mismo está basado en heroínas como Lara Croft y Sara Connor, así como en otras que surgieron durante la década de los noventa. “Con Sabrina se da una inversión de roles. Mientras ella sale a la calle a buscar aventuras, su novio se queda en casa preocupado”, asegura.

En una prosa sencilla y empleando técnicas que son propias del periodismo, el autor narra, a través de 118 páginas, las aventuras de esta detective que, por razones del incontrolable azar, se encuentra varada en una isla del Archipiélago de Las Perlas junto a un grupo de personas.

En la ínsula van teniendo lugar una serie de asesinatos, que Sabrina se afana en resolver, al tiempo que debe lidiar con sus propios demonios. “Tiene que hacerle frente a los conflictos emocionales que se derivan del hecho de haber crecido en el seno de una familia que se dedicaba a actividades ilícitas”, detalla.

Jurado es consciente de que la “novela negra” no es un género popular entre los escritores panameños, quienes, a su parecer, se encuentran “muy preocupados por retratar y opinar sobre nuestro devenir nacional”. “Estar dentro de un género implica el riesgo de caer en ciertos formulismos. Pienso que es por ellos que nuestros autores han tratado de evitar la literatura de género”, comenta.

A pesar de que todo los textos que tiene escritos hasta el momento se apegan al género de la novela negra, no descarta que en un futuro próximo pueda incursionar en otro tipo de literatura.

Al referirse a su célebre abuelo, Jurado señala que “a él le debo los genes que me permiten realizar este oficio que me gusta tanto”. Confiesa que cuando comenzó a escribir no estaba muy consciente de quién era en realidad su antepasado, ya que falleció antes de que él naciera. Añade que a pesar de que ha leído su obra, “no se trata de una influencia directa, es sólo algo que lleva en la sangre”.