Temas Especiales

04 de Mar de 2021

Cultura

¿Qué podríamos hacer?

Indudablemente, estos formalismos tienen un valor, un sentido y un significado, pero por sí mismos no pueden ser principios de enseñanza...

Indudablemente, estos formalismos tienen un valor, un sentido y un significado, pero por sí mismos no pueden ser principios de enseñanza porque son efectos de procesos, de largos periodos de tiempo, de hazañas históricas, de proezas individuales o colectivas, de fracasos y triunfos, de formas de ser y maneras de pensar en las distintas épocas.

Estos lapsos y procesos son de los cuales debemos dar cuenta los educadores. Las preguntas serían: ¿cómo desmenuzar las complicadas historias de la historia?, ¿cómo despertar el interés del niño por el mundo de los demás y de él?, ¿cómo promover el sentido de vivir con los demás?, ¿de aprender a convivir?

Se debe llevar a los estudiantes a contemplar monumentos y edificios, sí, pero después de muchas charlas y vivencias sobre la historia que llevó a los monumentos a estar allí.

No es valioso que los niños memoricen conceptos cívicos: los Tres Poderes de la Unión, Instituciones de Salud, Secretarías de Estado, los nombres de los puestos de funcionarios públicos, definiciones de soberanía, de república, de federalismo, de ley, de derecho, de obligación, de estado, de constitución.

Hasta aquí se han dicho dos cosas: primero tomar como punto de partida y llegada a nociones formales, y segundo, hacer que los niños las aprendan de memoria.