Temas Especiales

07 de Mar de 2021

Cultura

¿Yo, en extinción?

T ras haber hecho tres intentos de escribir algo y haberlos terminado he tenido que borrarlos por considerarlos malos y tétricos. No sé ...

T ras haber hecho tres intentos de escribir algo y haberlos terminado he tenido que borrarlos por considerarlos malos y tétricos. No sé qué me pasa después de un año de faltar muy poco a la cita semanal con ustedes, siento como que me falta la inspiración para escribir, o es que no sé de qué más escribir.

En un año he abordado muchos temas gastronómicos sin dedicarme a la crítica gastronómica, más bien colaborando a crecer juntos gastronómicamente, pero no sé si es que estoy atorado o se me terminaron los temas de qué hablar.

Cada semana me ha sido facilísimo llegar a ustedes porque siempre se me ocurría algo que contar que me parecía interesante y a la vez agradable, normalmente temas que domino bien para no cometer errores garrafales. ¿Pareciera que estoy atravesando un proceso de falta de creatividad o es que ya no tengo más de qué hablar?

Como no tengo tema aprovecho para echarme un poco de flores después de que el 11 de noviembre cumpliéramos un año de estar abiertos en nuestra nueva ubicación en El Cangrejo. Sí, cómo pasa el tiempo, ya hace un año que abrimos nuestras puertas en nuestra nueva casa y hemos tendido toda clase de experiencias. De mi parte he tenido dos bastantes desagradables, pero al final ya se sabe que uno no es billete de cien para caerle bien a todo el mundo.

Culinariamente hablando, ha sido un año pleno de satisfacciones profesionales porque, a pesar de todo, hemos logrado crear platos nuevos y adaptaciones de otros a nuestra manera y creo que hemos consolidado los platos que hacíamos hace años y otros nuevos. Francamente no es por presumir pero estamos entre los diez mejores de la ciudad, al menos eso es lo que nos hacen creer nuestros clientes. Aunque como todo lo que no se hace con máquina e interviene la mano de uno hay días que no sale perfecto.

En general, me siento satisfecho porque los productos que manejamos son de lo mejor que hay en el mercado local, tenemos suficiente variedad en nuestro menú para satisfacer a una gran masa de clientes, a pesar de algún desubicado que se presente. Por su parte, tenemos una extensa carta de vinos dedicada casi por completo a los vinos españoles, pero en el fondo uno debe vender lo que conoce y lo que se hace mas fácil de recomendar es lo que uno conoce.

Estamos a la espera de recibir una ayudita exterior en forma de asesoría para ver si mejoramos con platos nuevos y orientamos un poquito más nuestra cocina para lograr sorprender cada día más a nuestros clientes y amigos. Después de un año estoy como para escribir, sin embargo, no se me ocurre crear nada nuevo debido a un bloqueo mental, de modo que necesito aire, aunque que creí que lo había tomado en esta primera semana de celebraciones patrióticas, pero con desconsuelo veo que estoy apagado y sin ideas para nada.

Mi queridísima esposa opina que descanse un poco y no me preocupe por nada para que puedan fluir las ideas. Espero que como licenciada en Psicología y por haber sido mi fiel compañera por estos diecisiete últimos años además de haberme dado dos maravillosos hijos, esté en lo cierto y esto sea solo algo pasajero y que un día no muy lejano, pronto por favor, no me cueste tanto escribiros sobre algo más interesante que de mi crisis intelectual. Mientras eso ocurre desearos como siempre:

¡Buen provecho!