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21 de Jan de 2020

Cultura

Rompiendo las olas

H oy cumplo un día más de haber vivido y un día menos de lo que es mi futuro. Sigo a la orilla de este mar loco que mueve como títeres a...

H oy cumplo un día más de haber vivido y un día menos de lo que es mi futuro. Sigo a la orilla de este mar loco que mueve como títeres a los surfers que inocentemente creen que ellos deciden sus fantásticas acrobacias. El sol brilla en las crestas de las olas y sigue maravillándome. No sé qué puede ser más grande. O tener tanta energía. O ser tan arrolladoramente hermoso como la naturaleza que nos rodea. Qué imponencia, recordándonos a cada minuto nuestra humana pequeñez en lo físico. La fuerza bruta del viento me golpea sin lastimarme, me da energías y me estremece.

El lugar me ha inspirado. El año acaba de iniciar y ya tengo ganas de hacer yoga, gimnasia, pesas, alimentarme mejor, tomar licuados de zanahoria y no pegar mentiras. Lo último es lo único que logré hace años, a decir verdad… lo demás es muy difícil. ¡Pero qué inspirador es este lugar! Aquí siento que renové mi carga, estoy lista para dar guerra otro año. Encuentro altamente satisfactorios estos últimos y primeros días de año donde uno se llena de motivos para ser mejor persona. A inicios de 2009 una chica divina me dijo que quería cambiar como propósito de inicio de año, quería pasar de lo que ella consideraba ser invisible, a ser una mujer notada y notoria. Hicimos el ejercicio con resultados satisfactorios, encontramos el switch y lo encendimos, ella ahora brilla con la luz que encontró dentro y que logró dirigir a su aspecto (nuestra meta).

Se me ocurre que los seres humanos estamos llenos de switches que a veces no hallamos con tanta oscuridad. Pero es que… ¿cómo encuentras interruptores con la luz apagada? Pues… a ciegas, tanteando, explorando, muy atentos. Estoy muerta de curiosidad sobre quién se me acercará este año a pedirme que la ayude a encender la luz de su imagen y su proyección ante el mundo. ¡Si tan sólo estuviésemos siempre muy claros de que somos capaces de todo… de que la fuerza y el conocimiento están dentro de nosotros… que las energías y las palabras dichas en voz alta tienen el poder de abrirnos los ojos y que atreverse es difícil, pero también espectacular…!

Un día después de que esta página salga publicada estaré de nuevo en la selva de cemento, lejos de esta jungla de mar, montañas, monos aulladores, mariposas amarillas, gaviotas y el crudo reencuentro conmigo misma y mis pensamientos de antaño, los que tengo cuando no tengo un teléfono cerca que me distrae… Sólo espero que se quede dentro de mí el espíritu de la gaviota y el cedro amargo cuando deba enfocarme y buscar dentro de una bella mujer la luz que refleje su poder. Hasta entonces, me despido, voy a dar una caminata en el mar.