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23 de Nov de 2020

Cultura

Síndrome del nido vacío

U na vez que tu hijo se ha marchado a estudiar o se ha casado, probablemente vas a experimentar mucha alegría porque está aprendiendo co...

U na vez que tu hijo se ha marchado a estudiar o se ha casado, probablemente vas a experimentar mucha alegría porque está aprendiendo cosas nuevas o independizándose. Pero por otra parte, te vas a sentir muy triste por no verlo diariamente. Esto es muy común, sobre todo si es el primer hijo que se va de casa.

Tips

Aprende un nuevo hobby. Utiliza ese tiempo extra que dedicabas a tu hijo a aprender algo que te interese, como unirte a un equipo de tu deporte favorito con tus amistades.

Algo que realmente te saque de tu mente el estar constantemente pensando en tu hijo.

Viaja. Tu hijo está experimentando vivir en un lugar diferente, ¿por qué no haces lo mismo? Anima a tu pareja o a tu mejor amigo a visitar un lugar donde nunca habían estado antes.

Si no quieres ir tan lejos, visita una ciudad cercana y disfruta los lugares históricos.

Entra a la universidad. Tu hijo no es el único que debería ir a la universidad. Tal vez es tiempo de que termines tu carrera o empieces una nueva.

Es una perfecta oportunidad, ya que tendrás mucho tiempo disponible. O toma materias que te interesen. Nunca es tarde para aprender algo nuevo.

Redecora tu hogar. ¿Cuándo fue la última vez que cambiaste el ambiente donde vives? Esto tomará tiempo y tu casa se verá con un nuevo look que te hará olvidar la nostalgia si cada vez que miras las habitaciones te acuerdas del pasado.

Te aliviará el dolor si guardas todo aquello que ahora te pone triste recordar. Cambia las fotografías de tu hijo, actualízalas para que veas qué tan lejos ha llegado.

Mejora tus relaciones. Algunas veces es muy difícil mantener las relaciones cuando la persona tiene hijos. Sin embargo, una vez que tu hijo se ha marchado, puedes enfocar tu tiempo en mejorarlas.

Invita a tus amigos a pasar un rato fuera por la noche en la ciudad o visita a los parientes que no ves a menudo. Todos van a alegrarse con tu atención.

Realiza voluntariado en tu comunidad. Ocupa tu tiempo extra realizando voluntariado en casas de desamparados o considera dar de comer a las personas mayores en los asilos.

Te ayudará a conocer gente nueva con la que puedes hacer amistad.

Comunícate por teléfono o envíale un e-mail. En lugar de visitar a tu hijo cada fin de semana o cada dos semanas, mantente en comunicación con él vía e-mail o por teléfono.

Esto te permitirá estar en contacto con lo que está ocurriendo en su vida sin presionar y permitirte gradualmente no acostumbrarte a llamarlo todos los días.

Enviar a un hijo fuera de casa para estudiar es, sin duda, durísimo para los padres. Sin embargo, es importante mantener en mente que eventualmente te vas a acostumbrar a no tener a tu hijo en casa.

Toma esta amarga oportunidad para involucrarte en actividades que siempre habías querido hacer, pero nunca pudiste y desarrolla una relación adulta con tu hijo.

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