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24 de May de 2020

Cultura

Hablemos del aceite de oliva

H oy he recibido un regalo sencillo pero bonito de parte de un cliente. Me ha brindado unos envases de aceite hecho en su casa, de las f...

H oy he recibido un regalo sencillo pero bonito de parte de un cliente. Me ha brindado unos envases de aceite hecho en su casa, de las fincas de su familia en el Líbano. Más bien se trata de un aceite casero extra virgen, sin tocar, de las aceitunas, prensado y guardado en envases caseros para el consumo propio de su familia. Increíble, son dos aceites hechos por la misma persona en dos fincas diferentes, dos sabores diferentes, uno ácido y otro dulzón, pero ambos llenos de sabor, intensos y perfumados como los aceites que uno consumía antes, cuando éramos jóvenes.

Ese sabor a aceite de verdad en muy pocas y contadas ocasiones tienes el honor de probar. Por su intenso sabor que enmascara sabores y realza otros va bien con casi todo en poca cantidad. También resulta el aceite ideal para ensaladas, el pan con tomate o el pan simplemente mojado en él. Total, es una delicia al alcance de muy pocos puesto que las botellas más comerciales de estos aceites premium son de costo elevado.

Pero hay buenas noticias, el euro cae y los precios deberían venirse abajo. Eso es en teoría, falta ver si en los próximos meses los mercados de divisas se sostienen y así en pocos meses, cuando los stocks de productos europeos se acaben y lleguen los nuevos, vengan con nuevos precios más bajos y más asequibles al gran consumidor. Mal para Europa, bien para nosotros. Ellos venderán más porque compraremos más, no sé eso, es arena de economistas y de gobiernos, así que un vulgar mundano no puede más que soñar, pero bonito es soñar con comprar productos finos a precios asequibles, ¿no?

El aceite en la cocina española debe ser de oliva, eso es lo que la diferencia del resto de las cocinas mundiales, aunque deberíamos decir de la cocina del Mediterráneo en general.

Las ensaladas deben aderezarse con aceite extra virgen, pero no en exceso para que cada ingrediente participe del sabor final. El arte de aderezar es el arte de la proporción exacta, así que como consejo pongan siempre el triple de aceite de oliva que de vinagre o limón y así la ensalada tendrá un balance delicioso. Pero si les parece demasiado aceitoso, doblen nada más el aceite versus el vinagre o limón.

En ocasiones se utilizan aceites exóticos para aderezar las ensaladas, pero está demostrado que el aceite más sano para el humano es el de oliva porque sus grasas son necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Pero como todo, se debe echar en medidas proporcionadas porque todo exceso genera problemas.

¡Qué delicia untar el pan en aceite, sobre todo cuando está calentito, su sabor y aroma te transportan al paraíso de la aceituna, a ese sabor que tienes grabado desde pequeño que hace que te gusten más las cosas! El aceite es el hilo conductor al placer de comer, pues si el aceite es bueno el 30% del plato va a ser bueno, luego interviene la materia prima y el resto de especias. Esto resulta cierto porque no es lo mismo un huevo frito en aceite de oliva que en aceite cualquiera, al menos para personas como yo que es lo que comemos desde pequeños. No hay manera de que los huevos queden igual de bien si no los fríen con aceite de oliva, es impresionante, pero no gozo de los huevos de igual manera, aunque como trituradora que soy, me los como fritos hasta en agua.

El aceite de oliva es casi tan importante como el agua, sin él la comida se vuelve insulsa, sin sabor, grasosa e insana. Esa es la impresión que tengo grabada desde chico en la memoria: sin aceite de oliva no hay buena comida.

¡Buen provecho!