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26 de Nov de 2020

Cultura

Entre rejas Rinden cuentas al juez

PANAMÁ. 300 mil dólares en concepto de fianza y unos cuantos titulares en la prensa. Ése fue el precio que pagó Lindsay Lohan por no pas...

PANAMÁ. 300 mil dólares en concepto de fianza y unos cuantos titulares en la prensa. Ése fue el precio que pagó Lindsay Lohan por no pasar ni un día de los 30 que le correspondían entre rejas.

¿El motivo? La controversial celebrity viene arrastrando un delito de conducción bajo los efectos del alcohol que cometió en 2007 y que, con tan sólo 24 años, ya la ha enviado a prisión dos veces antes. Aunque la primera de ellas fue anecdótica —84 minutos—, la segunda la hizo permanecer 14 días ‘a la sombra’ el pasado mes de agosto. Pero ni con ésas aprendió. Ahora deberá llevar una tobillera que verificará su consumo de alcohol y no podrá acudir a comercios, cuya principal actividad sea la venta de bebidas alcohólicas.

Muchas voces atribuyen los ‘deslices’ de Lohan a su juventud, los excesos de una fama alcanzada demasiado rápida, el lado negativo de haber hecho tanto dinero tan rápido... Pero lo cierto es que, aunque Lohan cope las portadas, es sólo una más de las estrellas, cuyas ‘travesuras’ han finalizado ante al juez.

Con unos cuantos años más que la protagonista de Tú a Londres y yo a California, pero con una historia similar, en las últimas semanas nos ha llegado el caso de George Michael. Cuentan que el cantante británico lloraba cuando hace unos días ingresó en la prisión de Pentonville, en Londres, para cumplir una condena de ocho semanas por empotrar su auto contra una tienda de fotografía cuando manejaba bajo los efectos de las drogas.

La lista de celebrities que tienen que rendir cuentas frente a la justicia es extensa y ni siquiera las grandes fortunas libran de comparecer ante el juez. Ahí está el caso de Paris Hilton, que finalmente reconoció que la bolsita con polvo blanco que se le cayó de la cartera cuando iba a sacar un labial sí era cocaína. La heredera había llegado a decir que confundió la droga con ‘chicles’, pero al final tuvo que agachar la cabeza y reconocer la culpa para librarse de la condena. Una multa de 2 mil dólares, 200 horas de servicio a la comunidad y un año de libertad condicional le bastarán para saldar su deuda con la corte.

REINCIDENTES

Las adicciones de los famosos son las culpables, en la mayoría de los casos, de que acaben entre rejas, y lo peor es que suelen colocarlos una y otra vez ante el juez. Pero no siempre son vicios los que están detrás de algunas de las condenas más sonadas.

En el caso de la actriz Winona Ryder, no es la droga ni el alcohol, sino el robo, lo que le ha puesto en aprietos en varias ocasiones. En una de ellas, en 2002, no tuvo más ocurrencia que decir que ensayaba para un papel cuando la sorprendieron robando en un comercio de Beverly Hills.

Aunque ha conseguido esquivar la cárcel, otra celebrity que ha pasado por los juzgados en varias ocasiones es Britney Spears. En 2007, la princesa del pop estuvo a punto de dar con sus huesos en la cárcel por conducir sin licencia, chocar contra un vehículo estacionado y darse a la fuga. La cantante ahora se enfrenta a una nueva demanda de su ex guardaespaldas que le acusa de abuso hacia sus hijos, además de acoso sexual hacia él.

Los jóvenes talentos del cine parecen tener una especial facilidad para acabar en los juzgados. Macaulay Culkin, que alcanzó fama mundial con Home Alone, fue detenido en 2004 por posesión de drogas y acabó saliendo de la cárcel horas después al pagar una fianza de 4 mil dólares. Algo parecido le sucedió al eterno niño del Sexto sentido, Haley Joel Osment, que fue detenido en 2006 por conducir ebrio y por posesión de marihuana.

En los delitos de las celebrities tampoco faltan las denuncias por agresión, como la que interpuso el chófer de Naomi Campbell contra la modelo. Parece ser que toda estrella ‘que se precie de serlo’ ha tenido sus más y sus menos con la justicia.