Temas Especiales

11 de Apr de 2021

Cultura

La mitificación de la historia

Cualquier recurso es bueno para idiotizar a la plebe, y la plebe, monstruo estúpido y babeante, se deja idiotizar con un poco de pan y c...

Cualquier recurso es bueno para idiotizar a la plebe, y la plebe, monstruo estúpido y babeante, se deja idiotizar con un poco de pan y circo.

Claro está, agotados los recursos de mundiales de fútbol y pulpos proféticos, la historia y el orgullo patrio es algo tan bueno como cualquier otra cosa para lograr el cometido de que cerremos los ojos y miremos para otro lado.

El alcalde capitalino es un patético modelo de este modo de proceder, su pobre, (qué digo pobre, su paupérrima) ejecución municipal, con problemas sangrantes que no es capaz de manejar, no le deja mucho margen de maniobras para nada que no sea ofrecer alguna que otra diversión a los habitantes de esta noble y leal ciudad para disimular y atraer la atención a otras cosas que no sean las toneladas de basura acumuladas.

Pero a veces, y para aquellos que miramos un poquito más allá, su intento de distraer cae en el ridículo más flagrante. El pasado 1 de noviembre el señor Alcalde anunció con bombos y platillos que iba a organizar (y seguro que la idea se le había ocurrido a él solito) un desfile de antorchas para conmemorar, según él, la primera fundación de una ciudad en Tierra Firme. Supongo que se refiere a Santa María la Antigua del Darién.

Y allí vamos todos, a celebrar la fundación de la primera ciudad en tierra firme en noviembre, ¿noviembre? ¿Pero no era en agosto que se celebraba la fundación de la ciudad americana bajo la advocación de la Nuestra Señora la Antigua, Virgen con honda raigambre en Sevilla? En fin, mitologizar la historia parece ser el deporte nacional.

Tan solo hay que abrir un libro escolar de historia para comprobarlo, asombroso es que alguien a estas alturas y con dos dedos de frente siga atreviéndose a escribir esas cosas en el papel y a los profesores continuar haciendo que los alumnos las estudien (pero eso lo dejo para otra columna).

Con estas bobadas en mente y con políticos ignorantes que tampoco tienen a su alrededor a nadie que los asesore correctamente pues así nos va en esta ciudad.

Pero no se preocupen que el circo no se va a terminar pronto, ya tenemos avisado el espectáculo que se presentará en la pista.... !algo nunca visto! y allí se irán de nuevo las ratas vestidas de pollera, los platillos volantes que nos traen marcianitos que adoran la gloria del Niño Dios, ardillitas monstruosas y otras lindezas que alguien pretende que sean como el Disney World del pueblo.

Lo que a mi me cuesta entender es, si deseamos exaltar el orgullo patrio...¿Porqué deberíamos estar orgullosos de tratar de imitar algo foráneo?....¿será que tiene algo que ver el pasaporte del señor alcalde?