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25 de May de 2020

Cultura

Con nostalgia de Tito

¿. Qué se siente ser la nieta de Tito?, le pregunto, con una sonrisa en mi rostro. Svetlana Broz, acostumbrada a la pregunta, me mira f...

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Qué se siente ser la nieta de Tito?, le pregunto, con una sonrisa en mi rostro. Svetlana Broz, acostumbrada a la pregunta, me mira fijamente antes de contestar: ‘Mi abuelo fue un estadista muy famoso, por lo tanto tengo que ser muy cuidadosa y responsable con este apellido... no mancharlo de ninguna manera.’

Nacida y criada en Belgrado, de descendencia croata y radicada en Bosnia desde hace 10 años, Svetlana Broz representa gran parte de la Yugoslavia que fue y que ya nunca será. Svetlana –creo que estará de acuerdo en que la llame por su nombre—vino al mundo como la ‘niña de los ojos’ del jefe del país: Josip Broz Tito, que en vida fue uno de los estadistas más importantes del mundo y después de morir (1980) se ha convertido en poco menos que un titán, la leyenda inconmesurable de los Balcanes. Viéndola corretear, llorar y jugar, rodeada de lujo y seguridad, poco se habría imaginado Tito que la pequeña Svetlana atravesaría casi una década de guerras fratricidas entre eslovenos, croatas, serbios, bosniacos y kosovares. + 3D