18 de Oct de 2021

Cultura

¡Estás despedido! ¿Cómo afrontarlo?

PANAMÁ. Cualquier mañana, al dirigirse a su oficina, puede percibir ese ambiente enrarecido que precede al anuncio. Siente miradas extra...

PANAMÁ. Cualquier mañana, al dirigirse a su oficina, puede percibir ese ambiente enrarecido que precede al anuncio. Siente miradas extrañas, su teléfono está inusualmente silencioso y algo le dice que se quede en su asiento, que no es buen momento para ir por un café. Finalmente lo llama su jefe y, rodeos más, rodeos menos, le comunica la noticia: ¡estás despedido!

La psicología laboral informa de cómo el despido se afronta y se supera en pocentajes elevados, de forma individual y sin ayuda externa (familiar, social y psicológica). Pero no todas las personas se ven con esa capacidad pues las circunstancias individuales son diferentes en cada persona.

EL DÍA QUE NADIE ESPERA

Tristeza, desilusión, resentimiento, apatía y un largo etcétera de emociones suscita la pérdida de el puesto de trabajo. Pero, ¿cómo afrontarlo?.

Esperado o no, el despido sin duda es causante de mucha angustia y estrés. Lamentablemente, no existe una fórmula para enfrentar esa situación, que es vivida de manera muy personal por quien le toca atravesarla. ‘Estaremos de acuerdo en que la sensación que recorre a la mayoría de las personas es la de desvalorización, no se sienten apreciados como antes, tienen la idea de que son considerados inútiles (o menos útiles que otros) y que por eso prescinden de sus servicios’, así lo explicó el psicólogo Raúl Porte.

¿QUÉ HACER?

La forma de enfrentar el golpe depende mucho de la posición económica y de la actitud innata del desafortunado.

‘Ni berrinches ni discursos resentidos. Ante todo, dignidad’, eso es lo que recomienda Porte a la hora de recibir la mala noticia, además finalizó la frase diciendo ‘si el tema no está sujeto a discusión, sólo te queda respirar profundo y comenzar a organizar tu salida. Piensa de quién y cómo te despedirás y, por favor, evita usar frases del tipo ‘gracias a Dios’ o ‘ya era hora’. Simplemente deséale éxito a los que se quedan y colócate a su disposición. No escondas tus sentimientos, pero tampoco dramatices el momento, ni menos salgas hablando mal de tu jefe’.

Luego de haber digerido ese trago amargo el especialista recomienda, si esta dentro de las facilidades del afectado, que se tome unos meses de descanso para enfocar y proyectar su nuevo futuro. ‘Cuando sientas que estas tranquilo y relajado, empieza a crear tu nuevo currículum de forma profesional y cada vez que vayas a una entrevista debes llegar seguro de ti mismo y optimista’ concluyó Porte.

PROFESIONALES AL RESCATE

En este punto Carmen Sealy de Broce, vicepresidenta ejecutiva de Executive Search de Konzerta, comentó que lo primero que ellos hacen es convencer al ex colaborador que a partir de ese momento es el candidato perfecto e inculcarle una actitud positiva hacia el cambio y evitar que sea afectado emocionalmente (rabia, depresión, bloqueo) ya que eso no le va a permitir proyectarse positivamente en una entrevista.

‘Hacemos ver al candidato que es el momento más adecuado para hacer un alto, revisar su carrera profesional, pensar en el futuro y en lo que realmente le gusta y quisiera seguir haciendo el resto de su vida’ manifestó Broce.

Nada mejor que una mano amiga en esos momento, es por ello que estos especialistas se encargan de hacer un análisis de sus preferencias, así como de sus capacidades y conocimientos y en base a eso, hacen un plan de carrera.

La ejecutiva Broce finalizó diciendo que ‘todos los tips que podamos darle a un candidato para que logre transmitir lo que vale, lo que sabe y lo que es capaz de hacer, es parte importantísima en el proceso, sin embargo, para nosotros es mucho más importante lograr que esta persona tenga una actitud muy positiva, que se sienta segura de sí misma y que sea capaz de proyectarse de esa forma ante cualquier persona; eso le abre más puertas que el propio curiculum vitae’.

En lo que todos los especialistas coinciden es que lo más importante siempre es mantenerse sereno, desechar la ira y tener mente positiva.