28 de Oct de 2021

Cultura

De la fantasía a la realidad Los anhelos invisibles

PANAMÁ. Esta forma de expresar nuestros deseos surge comúnmente en cualquier ser humano especialmente cuando está dormido. Pues, el cere...

PANAMÁ. Esta forma de expresar nuestros deseos surge comúnmente en cualquier ser humano especialmente cuando está dormido. Pues, el cerebro comienza hacer de aquellas fantasías una realidad.

Desde hace mucho tiempo los científicos se han preguntado qué función cumple este fenómeno en la vida de las personas y llegaron a la conclusión de que soñar es pensar de manera distinta que cuando se está despierto. Sin embargo, otros señalan que es nada más una forma de resolver los problemas o cumplir nuestras fantasías mientras se duerme. Estas dos teorías son las más acertadas hasta ahora.

Según un estudio realizado en el 2010 por la psicóloga de la Universidad de Harvard, Deirdre Barret, presentado en la ‘Association for Psychological Science’, parte de la premisa de que los sueños son siempre ‘muy visuales’ y contienen una línea argumental cuya naturaleza es casi siempre ilógica. Rara vez el sueño que recordamos es lógico, es decir se vuelve real. Por lo general contienen elementos que nos resultan fantásticos, extraños, aterradores o inquietantes.

¿POR QUÉ LOS SUEÑOS ERÓTICOS SON FANTASÍAS?

La fantasía es un recurso típico, tremendamente natural de hacerle frente a deseos, aspiraciones que no necesariamente ocurrirán a través de la vía de la realidad, explicó por su parte Rodolfo Justine, psicólogo y experto en relaciones de parejas. Según él, soñar con personas en situaciones amorosas y/o sexuales forma parte de la historia de la humanidad. ‘Estas ensoñaciones determinan en cierta parte quienes somos y cómo somos’.

Sin embargo, se le preguntó a Justine ¿por qué las personas sueñan eróticamente con artistas, estrellas de cine o televisión? Según explicó esto surge porque esas son personas que en un momento dado, gracias a su fama y a los medios, adquieren una proporción ‘más que humana’ y con mucha facilidad pueden convertirse o volverse ‘recipientes’ de toda clase de deseos eróticos por parte de hombres y mujeres.

Justine también detalla que no necesariamente esos sueños sean una obsesión por parte de la persona, sino más bien una fantasía, por lo que no requieren de un tratamiento psicológico. Sin embargo, sí suelen darse en humanos obsesivos. ‘Tener fantasías, pensamientos o sueños eróticos hacia una determinada persona puede constituir una situación que puede trascender a una conducta de ‘acoso’; esa conducta sí requiere de intervención psicológica y/o psiquiátrica’, explicó.

Por lo tanto, el experto señala algunas formas de cómo manejar esta situación : ‘las fantasías son sanas y forman parte de la vida normal de personas. Todo en exceso es malo y todo lo que dañe a terceros y a uno mismo es algo que requiere que lo pensemos mejor. Está de más decir que motivo a que practiquen sexo seguro, tengan relaciones sanas y si necesitan ayuda, busquen a un/a psicólogo/a idóneo que les pueda ayudar’.

Por su parte, el Psicólogo Eliecer P. Rivera argumenta que el sueño erótico es algo muy íntimo, pero que tampoco debe ser tan reservado. Si desea compartirlo con alguien para sentirse menos ansioso/a, puede hacerlo. Eso si, escoja cuidadosamente a quien decírselo.

CARACTERÍSTICAS

Rivera señala algunas características como por ejemplo: Los sueños eróticos manifiestan los conflictos y las necesidades emocionales ocultas en nuestro inconsciente. ‘Generalmente son muy distintos a la conducta sexual y social que practicamos cuando estamos despiertos’. Pueden ser violentos, disparatados, arrebatadores o perversos. Muy a menudo los sueños eróticos están acompañados de deseo sexual. Y están presentes a lo largo de la vida de las personas.

El mundo de los sueños, como se ve, es apasionante. ‘Qué pena que no seamos conscientes de todo lo que hemos soñado en nuestras vidas’. ‘Cuánto nos ayudaría el recordar y comprender todos nuestros sueños’. Sin lugar a dudas, descubriríamos cosas inimaginables sobre nosotros mismos. Porque ya lo dijo Platón una vez ‘Al hombre, en verdad, solo se le conoce por sus sueños’, reflexionó Rivera.