17 de Oct de 2021

Cultura

¡ Buenos días mundo!

AULLIDO DE LOBA. S ñores, tengo una noticia importante que darles: si ustedes están leyendo esta columna hoy, 22 de mayo de 2011, enton...

AULLIDO DE LOBA

S ñores, tengo una noticia importante que darles: si ustedes están leyendo esta columna hoy, 22 de mayo de 2011, entonces ¡no ha ocurrido el fin del mundo! ¡Albricias!

Seguramente muchos de ustedes hayan visto los enormes carteles que hay en varios puntos de la geografía panameña que nos anunciaban, con toda la seriedad adecuada al caso, que este 21 de mayo empezarán a cumplirse las profecías consignadas en el Apocalipsis. Un iluminado llamado Harold Camping, afirmó que (sic) "Ese día (recuerden, ‘ese día’ fue ayer) va ser el final del plan de salvación de Dios para el mundo. Ocurrirá un gran terremoto, como el mundo nunca lo ha experimentado. Toda tumba se abrirá y los cuerpos o restos de los verdaderos creyentes, quienes han muerto en los últimos 30 mil años, serán elevados al cielo con Cristo’.

El listo de Camping llegó a tal conclusión después de haber perdido cincuenta años de su miserable vida estudiando la Biblia. ¡Ojo!, que esta enorme metedura de pata la logró con la ayuda de un equipo de seguidores. Lo que hay que oír, ver y aguantar…

Porque no se crean ustedes que esta es la primera metedura de pata de este alucinado, no señores, ya en 1992 profetizó que en 1994 Jesucristo volvería desencadenando también el fin de la historia. ¡Huy!, al parecer no tuvo bastante con la burla generalizada de aquella fecha que lo intentó de nuevo. Y a los noventa años, una provecta edad en la que supuestamente, los seres humanos hemos alcanzado la madurez y el raciocinio que nos da la experiencia. Por lo visto, hay entes en los que el sentido común, definitivamente nunca se desarrolló.

Este esperpento humano cree que una de las señales del fin del mundo es el homosexualismo, o sea, que anda más perdido que el hijo de Lindberg, y se expone a la mofa, befa y escarnio público cuando apostilla: "Los matrimonios del mismo sexo y las protestas de ellos son otras de las señales que nos indica el umbral del día del juicio".

Pero de esos imbéciles alarmistas lamentablemente hay más de uno, fíjense sino en lo que pronosticó Raffaele Bendandi: este tipo calculó que Roma sufriría un inmenso terremoto el 11 de mayo de 2011. Por suerte para él, murió hace treinta años, por lo que se evitó las chirigotas. Me he tomado la molestia de llamar a un par de amigos de la Ciudad Eterna y hasta el momento de teclear esto sus piedras siguen una encima de otra.

¿Pero saben lo peor del cuento? Lo peor del cuento no es que haya un par de idiotas que se la fumen verde y con pepitas, no, lo peor son los ofuscados que se dejan embaucar cual pardillos y prestan oídos a tamañas estupideces, y en algunos casos además de la oreja, regalan los ahorros de su vida creyendo que el ojo de la aguja se les hará un poco menos angosto si les llenan los bolsillos a los babosos que los seducen con embelecos.

Ahora bien, como esta columna la estoy escribiendo un par de días antes del Fin del mundo, si al fin y a la postre ese gran profeta tuvo razón, lamentablemente no se la voy a poder dar, porque seguro que el mío es uno de los cuerpos de los que no se salvarán, y a la hora en la ustedes deberían estar leyendo esto, mi cadáver estará siendo lanzado sobre estiércol y arena, comido por los gusanos y los animales y mis restos se estarán desintegrando de la vergüenza ante los ojos de Dios. Lo único que me preocupa es que esas no son fachas para presentarse delante de un dios. Ya me decía mi abuela que siempre procurase llevar la ropa interior limpia. Y es que nunca sabes cuando te va a pillar el fin del mundo.