18 de Oct de 2021

Cultura

El ‘charme’ de cada edad

El encanto, el atractivo de cada edad debe ser explotado, enaltecido, disfrutado. Y debe ser tratado con justicia. La mini de los 20s no...

El encanto, el atractivo de cada edad debe ser explotado, enaltecido, disfrutado. Y debe ser tratado con justicia. La mini de los 20s no es la falda tubo a la rodilla de los 30s ni el corte A de los 40s, ni la falda de lino recta de los 50s. Las chancletitas de los 20s no son las flip flops enjoyadas de los 30s, las elegantes sandalias de cuero de los 40s y las exquisitas ballerinas de los 50s. Las plataformas ultra exageradas de print de leopardo de los 20s no son las sandalias de diseñador de los 30s ni las sandalias con aplicaciones metálicas y tacón de madera y resina ultra chic de los 40s…. no porque ‘no se pueda’ o no se ‘deba’… es algo que simplemente sucede cuando una mujer agrega años a su agenda con gracia y sentido común. A los 20 nos vestimos para divertirnos, a los 30s para seducir, a los 40s para nosotras, a los 50s para estar elegantes y cómodas…. A los 60 s somos las bellas inteligentes. Tomemos como ejemplo una falda blanca de algodón algo más corta que a la rodilla, algo más larga que una mini: la veinteañera la usará con varias capas: leggins, un top, un cardigan, un fajón; mezclará texturas, se pondrá unas sandalias romanas flat y muchas pulseras de colores. La treintañera se pondrá un top sexy, un buen cinturón de cuero para marcar la cintura, sandalias de plataforma en rafia, quizás en un tono metálico, un gran bolso de marca y unos bellos lentes de sol. La mujer de 40 optará por una blusa de buen diseño, moderna, con aplicaciones de piedras cristalinas, unas sandalias stiletto y un bolso de diseñador, quizás una hilera de cadenas a modo de cinturón y otra como collar. Si la mujer de 50 o 60 conserva lindas piernas y rodillas, la usará con un top y cardigan del mismo tono, sandalias bajas y un gran bolso de mimbre, dando un tono veraniego al look.

Siempre hay muchas excepciones: bellas mujeres en sus 40s que tienen unas rodillas envidiables y disfrutan vistiendo vestidos cortos; jovencitas en sus 20s que no deciden arriesgarse; etc. Hace unos días veía una foto social de una bella, bellísima mujer en sus 60 largos vestida, peinada, su pelo teñido y maquillada de tal manera que era imposible adivinar realmente cómo es ella. Yo sé que ella es bella, pero no por esa fotografía. Y uno siempre dice: es que nadie le dice a fulana que tal cosa no le queda bien? No, no es tan fácil decirlo… ni escucharlo. Por eso el sentido común se vuelve una herramienta valiosa… imprescindible a medida que cumplimos años. No equivocarnos es imposible, pero podemos reducir los riesgos al mínimo con la palabra mágica: Clase.