08 de Ago de 2022

Cultura

No te guilles

En principio, estar embarazada no es ningún impedimento para poder disfrutar del sexo. No hay ninguna razón fisiológica que lo impida ni...

En principio, estar embarazada no es ningún impedimento para poder disfrutar del sexo. No hay ninguna razón fisiológica que lo impida ni mucho menos el feto va a sufrir daño, ya que se encuentra ubicado en el útero, lugar al que el pene no puede llegar.

El mayor problema que tienen las embarazadas es la postura que pueden adoptar para hacer el amor: en una gestante avanzada la tripa puede obstaculizar el coito. Lo más cómodo en estos casos es hacer el amor de espaldas o de lado.

Las molestias del principio (náuseas) o del final (cansancio) pueden hacer que durante el primer o tercer trimestre de embarazo algunas mujeres sí vean disminuida su libido. El mayor volumen de su cuerpo y las nuevas formas que presenta también pueden provocar cierto rechazo o pudor frente al acto sexual.

¿Y qué pasa después del parto? No hay ningún peligro si se intenta consumar el coito entre los 10 y 14 días después del parto, pero se trata de una decisión absolutamente personal. La mayoría de las mujeres esperan la llamada cuarentena (unos 40 días). Si las relaciones sexuales se inician antes, hay que esperar al menos a que las pérdidas hayan desaparecido y el cuello del útero esté fuerte para evitar infecciones.

También hay que asegurarse de que la incisión en la vulva haya cicatrizado bien para que la penetración no sea dolorosa. En la mayoría de los casos, no son las causas físicas las que retrasan la vuelta al sexo con la pareja, sino más bien la falta de deseo.