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29 de Oct de 2020

Cultura

Fragancias con estilo

PANAMÁ. Siempre el mercado panameño se mantiene innovando en cuanto a fragancias se refiere, hoy aquí en Shooping le vamos a presentar l...

PANAMÁ. Siempre el mercado panameño se mantiene innovando en cuanto a fragancias se refiere, hoy aquí en Shooping le vamos a presentar la última propuesta de 2 de las marcas más reconocidas, en cuanto a perfumes se refiere.

ESTILO POP

Ben Frost, en colaboración con Carolina Herrera, es el artista que se esconde tras una nueva aventura marcada por las emociones aromáticas, el color y la feliz exuberancia. 212 Pop, el nuevo perfume de Carolina Herrera, es una auténtica obra de arte.

En términos creativos, Carolina Herrera confió totalmente en el talento de Frost y le concedió libertad total para que hiciera lo que le viniera en gana al artista. El proyecto comenzó inicialmente con imágenes libres y poco a poco se fue convirtiendo en un concepto de diseño mucho más amplio.

212 Pop es una celebración a lo grande del arte pop. Esta nueva fragancia es una explosión de colores llamativos y de una actitud chispeante. La conexión entre 212 Pop y el arte es innegable: Frost enfocó este proyecto como si se tratase de un cuadro y la colaboración de Carolina Herrera, una persona muy creativa también, le acabó de dar una perspectiva mucho más artística. El proceso creativo de esta colaboración comenzó con 24 dibujos de Frost que representaban distintas variaciones de la misma imagen.

212 Pop es una manera de llevar arte. Ben Frost cree que el arte puede estar presente en los objetos cotidianos y le apasiona la idea del arte aromático u ‘oliente’. Con cada frasco, todo el mundo puede rociarse un poquito del trabajo de Ben Frost en el cuello. Además, se trata de una muy buena manera para el artista de introducir su trabajo en diferentes esferas, en carteleras y revistas, lo cual le concede una mayor exposición y genera nuevos intereses para su arte. La fusión entre el arte y el perfume captura una mentalidad particular. Todo el mundo utiliza fragancias, pero tener la oportunidad de asociar visualmente una fragancia al arte es un concepto muy original.

FRAGANCIA SENSUAL Y MALICIOSA

Ella es moderna, es maliciosa y es audaz. ¿Ella? Es Dancing Ribbon, la primera edición limitada de Ricci Ricci. Segura de sí misma, traviesa y soñadora, nuestra heroína juega con su lazo, que entrelaza para crear formas originales y sorprendentes. Su lazo, que ya no es rosa sino rojo brillante, adorna el frasco y también la caja. En un toque de inspiración pop, que evoca la célebre sesión fotográfica de Bert Stern protagonizada por Marilyn Monroe, The Last Sitting, esta cinta color amapola estampa su firma en la imagen de la edición limitada, como un trazo de rotulador fluorescente. Una imagen que, de nuevo, protagoniza Jessica Stam, quien juega al escondite entre un mar de techos parisinos. ¿Su fórmula olfativa? Una oda a la alegría, a la seducción y a la modernidad, imaginada por los perfumistas Aurélien Guichard y Jacques Huclier, autores de Ricci Ricci. La salida se caracteriza por unas notas de cabeza de frambuesa, ruibarbo y jengibre, que levantan el estado de ánimo. En el corazón de la fragancia, al igual que en Ricci Ricci, late el suntuoso don diego de noche, flor que sólo libera su fragancia al atardecer, acompañado de las voluptuosas notas del nardo y la rosa centifolia. Y para intensificar esta sensualidad ya de por sí turbadora, las notas de fondo de pachulí y sándalo aportan unos matices embriagadores.