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25 de Jun de 2022

Cultura

Cineastas que no se echan atrás

PANAMÁ. La pesada puerta de madera se abre y un rostro barbudo y bronceado se asoma. Henk Van der Kolk, uno de los fundadores del Festiv...

PANAMÁ. La pesada puerta de madera se abre y un rostro barbudo y bronceado se asoma. Henk Van der Kolk, uno de los fundadores del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF, por sus siglas en inglés), sonríe, alza la cabeza y llama a la cineasta panameña Pituka Ortega-Heilbron, que se encuentra en el segundo piso de las oficinas del Festival Internacional de Cine de Panamá (IFFP, por sus siglas en inglés).

Desde noviembre del año pasado, las instalaciones del INAC albergan al director, la codirectora y al resto del equipo que ultiman los detalles del IFPP, una cita fílmica que le permitirá a los panameños apreciar cintas que no forman parte de la consabida propuesta hollywoodinense.

DE TORONTO A PANAMÁ

Hace dos años Van der Kolk arribó al Istmo junto a su esposa en busca de un clima más tórrido. En Panamá encontró un país con un potencial insospechado. Tuvo la oportunidad de conocer a un grupo de entusiastas del séptimo arte, con los que comenzó a discutir acerca de la posibilidad de organizar un festival de cine internacional. En esta cruzada se le unió posteriormente Ortega-Heilbron, entre otros realizadores.

Gracias al apoyo de la Comisión de Cine del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) -entidad que está aportando un millón 500 dólares para la realización del IFFP-, del Instituto Nacional de Cultura (INAC), de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) y de una serie de patrocinadores del sector privado, la iniciativa cinematográfica se estará concretando del 27 de abril al dos de mayo.

En las salas de cine de Cinemark se estarán proyectando aproximadamente 50 películas de realizadores de España, Brasil, México, Argentina, Guatemala, Estados Unidos, Chile, Portugal, Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Cuba, Alemania, Irán, Israel, Italia, Líbano, México, Reino Unido, entre otros países.

En el marco del IFFP, se estará presentando una retrospectiva de cine español, con filmes de los realizadores Fernando Trueba y Alex de la Iglesia. Este último será uno de los cineastas extranjeros que vendrá a Panamá para participar de los eventos relacionados con la cita cinematográfica. También se contará con la presencia del director mexicano Arturo Ripstein (El coronel no tiene quien le escriba) y del brasileño José Henrique Fonseca (El hombre del año), entre otros.

De acuerdo con Ortega Heilbron, co-directora del evento fílmico, parte del apoyo del INAC se relaciona con el uso del Teatro Nacional, donde el 26 de abril tendrá lugar la inauguración. Cada noche, durante los días subsiguientes, se estarán realizando actividades relacionadas con el festival, que tendrá un costo aproximado de 2.5 millones de dólares.

Según el panameño Abner Benaim, director de Chance, comedia que llegó a desplazar a Avatar del primer lugar en la taquilla loca en el 2010, el público istmeño está listo para apreciar otro tipo de propuestas cinematográficas, ‘sólo que nunca se le han ofrecido’. ‘Son filmes que son difíciles de encontrar, salvo que sea en internet’, expresó el cineasta.

Benaim, quien actualmente se encuentra trabajando en su próximo largometraje y en el documental ¿Dónde estabas tu durante la invasión?, comentó que el IFFP es un ‘evento cultural a todo nivel, propicio para el intercambio de ideas y que puede hacer que la ciudad más interesante durante un par de días’.

CINEMATOGRAFÍA CRIOLLA

El cine local también estará representando en el IFFP. Le corresponderá a Diana Sánchez, a quien Ortega-Heilbron cataloga como una ‘persona con experiencia e influencia en el cine latinoamericano’, seleccionar los filmes panameños que se estarán proyectando. Hasta el momento se ha escogido a Los colores de la montaña-una coproducción colombo-panameña que se estrenó en Panamá el año pasado- y el documental Los puños de una nación, una producción en la que Ortega-Heilbron recoge parte de la biografía del legendario boxeador panameño Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán. ‘No podemos mostrar una película por el solo hecho de ser panameña. La cinta tiene que cumplir con ciertos requisitos, debe ser del mismo calibre que las producciones extranjeras que se van a estar exhibiendo’, reflexionó la documentalista, abriendo sus ojos claros y inclinando su rostro alargado hacia adelante.

Ortega-Heilbron considera que el hecho de que en Panamá ‘se produzca una película extraordinaria al año’ es altamente significativo para un país con tres millones de habitantes. ‘Estamos viviendo un momento importante para el cine panameño. Hay mucha gente joven, que se están preparando fuera de Panamá, en América del Sur, Estados Unidos y Europa. El problema de los realizadores de este país- que siempre han tenido inquietudes profundas para hacer cine- siempre ha sido la desesperanza, ya que si no tienes influencia o recursos económicos, no lo puedes hacer’, manifestó.

CULTURA Y DESARROLLO ECONÓMICO

Ortega-Heilbron señala que, al igual como sucedió con el ‘Panama Jazz Festival’ en la década pasada, el Festival Internacional de Cine de Panamá responde a una ‘inquietud muy profunda por parte de la gente joven de este país, que demanda acceso a la cultura’. ‘En un país donde corre la cantidad de dinero que corre acá, donde las torres de apartamentos se elevan de la noche a la mañana, donde se realizan todos estos proyectos billonarios, ¿cómo es posible que no se ofrezcan funciones culturales para sus conciudadanos?’, expuso.

La cineasta subrayó ‘como un hecho histórico’ la inversión que actualmente se está haciendo en el IFFP. ‘Es uno de esos ‘palos locos’ que salen a veces’, indicó.

La co-directora también se refirió a las reformas que se le han planteado a la Ley número 36, denominada ‘Ley de cine’, que estaba programada para ser discutida hace dos semanas atrás en la Asamblea Legislativa. No obstante, el debate se concentró en la polémica ‘Sala V’. ‘Creo que el festival de cine y su éxito puede consolidar todos los esfuerzos que se están dando a nivel cultural en el Istmo’, afirmó la realizadora. Añade que al igual que el resto del país, el cinema panameño ‘va pa’alante, con o sin nosotros’.