28 de Sep de 2022

Cultura

Aprender jugando

S e divierten, ríen, comparten y aprenden. Los niños de distintas comunidades que forman parte de cada taller de Ecocreando probablement...

S e divierten, ríen, comparten y aprenden. Los niños de distintas comunidades que forman parte de cada taller de Ecocreando probablemente no saben con certeza que todo esto que se les enseña hoy, de una manera didáctica y dinámica, podría tener un impacto directo en sus futuros como personas.

Este es el objetivo de un concepto que Q uerube Alvarado ideó a mediados del 2009 después de estudiar en Europa, que fue ganando fuerza y sentido en talleres semanales en el centro de educación paran niños llamado ‘Consentidos’ y en charlas con amigos, y que fue sumando interesados gracias al poder de Facebook.

El deseo y las ganas de fomentar un futuro mejor, más limpio, verde y en el que las personas convivan auténticamente felices con lo que hacen, tenía que empezar en los niños desde hoy. Pero lejos estaba Querube de imaginarse la velocidad y la fuerza que su inquietud tomó en poco tiempo. Algo así como una gran ola que se acerca a la costa.

‘Todo se dio muy rápido. Como el taller tuvo una aceptación muy grande, al poco tiempo me invitaron para hacer una exhibición en una feria, por lo que tuve que armar una imagen corporativa porque no tenía nada’, explica Alvarado. ‘Tras el éxito que tuvimos, con unas amigas nos planteamos hacer esto realidad y vivir de ello. Así abrimos una fundación a la que llamamos Creando Conciencia y una empresa bajo el nombre de Pensar Verde, S.A.’, agrega.

Para que los niños entiendan el significado y la importancia de la naturaleza es que estén en contacto con ella, y para que ellos además puedan descubrir en un futuro cercano qué es lo que les apasiona y cuál es su talento realmente, tienen que estar en contacto con su lado creativo. Lograr una conjunción entre esto es la razón de ser y alimento de este innovador proyecto en nuestro país.

‘El único objetivo de Ecocreando es que con los talleres y actividades en contacto con la naturaleza, los niños logren encontrar lo que llevan dentro y realmente los hace felices y que aprendan que el medio ambiente somos y lo hacemos nosotros’, apunta la impulsora. ‘Necesitamos más gente en el mundo que realmente ame lo que hace’, exclama con una sonrisa contagiosa mientras los niños decoran con témperas unos tanques de plástico que después usarán como tambores.

En los talleres de Ecocreando, decenas de niños fabricaron cartucheras y monederos de botellas de plástico, portarretratos de cartón, carteras de tetra-pack, adornos colgantes de flores de plástico, muebles reusados y decorados con periódico barnizado y mesas y sillas de cajas de cerveza, entre otras cosas.

UNA EMPRESA VERDE

Desde noviembre de 2011, Pensar Verde S.A. funciona como una empresa cuyo cliente es el niño. De la mano de Krystal Pérez (administradora), Diana Baiz (directora de Producción y Logística), Mónica Baiz (Planes Educativos) y Adriana Cortés (Creatividad y Diseño Gráfico), Alvarado ya piensa en comenzar a venderlo a empresas y colegios privados y al Estado, a pesar de que, para ellas, ‘esto recién comienza’.

‘Todas somos chicas profesionales y tenemos buenas oportunidades laborales en el mundo comercial’, explica la directora general de la creciente empresa.

‘Ahora empezamos como voluntariado con los chicos de Punta Chame, San Felipe, Casco Viejo. Es por amor al arte. Yo consigo que nos paguen las témperas y algunas otras cosas y a mis socias les doy algo para el combustible. A los niños les fascina, y eso es lo primordial’, comenta.

Además de que Alvarado y Cortés participaron del ‘Fecha Kucha Night’, en el que diversos presentadores comparten una amplia variedad de ideas, la empresa se ocupó del reciclaje del Festival Verde realizado en la Ciudad del Saber el pasado 11 de febrero. Allí, Alvarado, su equipo y voluntarios de la Autoridad de Aseo les enseñaron a las personas a seleccionar la basura en tres tanques distintos.

Este emprendedor proyecto, forjado de una inquietud, sigue tomando fuerza a pasos agigantados. Los niños se divierten mientras la naturaleza recibe un pequeño suspiro hoy que mañana podrá ser una importante bocanada de aire limpio.

‘La idea es llegarle a los niños por medio de tres cosas fundamentales: el juego, la creatividad y el contacto con la naturaleza para que descubran que hay otras opciones en la vida. Qué opciones van a escoger, no lo sé, pero sin duda este tipo de actividades les abrirá la mente’.