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29 de Sep de 2020

Cultura

Un pedacito del cielo en la Tierra

Boquete proyecta una identidad que se distingue del resto del país producto de sus características topográficas y la visión de sus lugar...

Boquete proyecta una identidad que se distingue del resto del país producto de sus características topográficas y la visión de sus lugareños.

A solo diez minutos del pueblo de Boquete y en la cima de una montaña, se encuentra Finca Lérida; un hotel boutique con una rica tradición cafetera complementada por una variada agenda de actividades y amplia oferta gastronómica.

AVISTAMIENTO DE AVES

Abierto desde el año 2005, Finca Lérida se ha afianzado como uno de los hoteles líderes de la provincia dado a la calidad del servicio y sus instalaciones.

El hotel comprende 23 habitaciones y sus actividades más destacadas son el avistamiento de aves y la cata de café. En la finca de 120 hectáreas, se han avistado más de 550 especies de aves diferentes, incluyendo el quetzal. Una cifra impresionante considerando que en todo Panamá existen alrededor de 700 especies de aves diferentes.

TRADICIÓN CAFETERA

La historia cafetera de Finca Lérida se remonta a 1911 cuando su, fundador, el noruego Tollef Boche Mönniche, empezó a sembrar café. Su café es conocido mundialmente por su calidad desde que empezaron a exportar en 1929.

En 1997, Finca Lérida recibió el máximo galardón otorgado por la Asociación de Cafés Especiales de América (SCAA por sus siglas en inglés) y ha mantenido la calidad de sus productos hasta el día de hoy. Actualmente exportan café tipo geisha, que se cotiza a más de $90 la libra en mercados internacionales.

El recorrido termina con una cata de sus productos, explicando a los presentes el proceso de elaboración del grano y cómo se determina la calidad del café.

RESTAURANTE BOUTIQUE

El restaurante Monniche, deleita a sus clientes con su vista insuperable y variado menú.

Entre sus platos más destacados figura el sancocho gourmet servido en copa, puré de otoe, risotto de lentejas, la trucha ahumada, el chuletón con glaseado de miel y salvia y el pollo rostizado con romero y ajo. El crumble de ruibarbo y fresas y el cheesecake de tomates de árbol son uno de sus postres más pedidos.

El chef del restaurante, Gean Nicolella, indicó que la gran mayoría de sus productos son crecidos orgánicamente y provienen de la hortaliza del hotel con el propósito de garantizar la calidad de los mismos y asegurar que los comensales tengan una experiencia única e inolvidable. Sostuvo que la mayoría de los ingredientes que usan solamente crecen en Chiriquí para demostrar a los turistas la diversidad gastronómica panameña.