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07 de Jun de 2020

Cultura

50 años de pura satisfacción

PALABRA. S e sabe que dieron vida a un nuevo rock and roll. Que son la banda de los récords que acaban de sumar uno más: 50 años. En 196...

PALABRA. S e sabe que dieron vida a un nuevo rock and roll. Que son la banda de los récords que acaban de sumar uno más: 50 años. En 1962 llegaron al club Marquee, una mítica sala del Soho londinense, para reemplazar a la Blues Incorporated y tocaron por primera vez con amplificadores prestados y ante la indiferencia generalizada. Que son y fueron varios, pero siempre con un trío de primera línea: Mick Jagger al micrófono más dos guitarristas, Keith Richards y Brian Jones. Y que para celebrar el aniversario estrenarán un documental de Brett Morgen, saldrán de gira en el primer semestre de 2013 y volverán al lugar del concierto inaugural para celebrar y dejar el momento eternizado en una foto.

Se dicen muchas cosas.

Que el primer baterista no se quedó porque suponía que la banda no tenía mucho futuro. Que eran enemigos íntimos de Los Beatles. Que en los primeros tiempos eran unos caníbales que devoraban todo (incluso a ellos mismos). Que en los 60-70 sus discos provocaban asombro y su comportamiento estupor. Que entre Keith Richards y Mick Jagger se montaban unas peleas como para alquilar balcones. Que el vocalista es un obsesionado por el jet set y el reconocimiento, un solitario que ha perdido la conexión con la realidad. Que el guitarrista se llevó de viaje a la novia de uno de los del grupo. Que fueron protagonistas de las orgías más salvajes y los bochinches más resonantes.

Se dicen muchas cosas.

Lo cierto es que 50 años después son los Rolling Stones. Lo cierto es que marcaron a una generación, en el mundo y en Panamá.

—Los Rolling Stones son gente que ama la música —dice Iñaki Iriberri, músico integrante de la banda panameña Sr. Loop—. Son personas que han estado unidas con el rock and roll de verdad, al 100 por ciento, por mucho tiempo. Más que todo son como un ejemplo para ver hasta dónde uno puede llegar en cuanto a la música.

—Es una institución musical —dice Maestro Pipón, de Los Rabanes—. Una banda muy aguerrida que rozó con el atrevimiento por las líricas y las letras cont estarias hasta un punto radical. Tenían incluso un ritmo punk, que no existía en ese entonces como tal. Se han mantenido como ídolos vivientes y han sabido hacer de la música y de la industria una tarea maravillosa, puesto que tuvieron una discografía maravillosa y unos planes de mercadeo muy buenos para vender. Son la banda más grande de la historia.

—Son el pilar del rock en el continente —dice el recién iniciado músico, compositor y cantante Bernz Díaz, de la banda oVo—. Es la cultura musical que se expandió en todas las generaciones, una marca de buena música, moda y estilo de vida.

Lo indiscutible: no existe en este mundo ni una sola persona que cultive la música y no admire a los Rolling Stones. Por eso, toda la semana que pasó, el mundo entero los aplaudió.

DON’T STOP

Un banco reemplaza hoy en la gran arteria comercial londinense al Marquee Club donde el 12 de julio de 1962 el nuevo grupo formado por Brian Jones, Mick Jagger, Keith Richards y otros tres músicos dio sus primeros pasos.

Jagger y Richards, amigos de infancia, tenían entonces 19 años, y Brian Jones, que murió trágicamente ahogado en una piscina en 1969, 20. Los reyes de la provocación, a los que se unieron posteriormente Bill Wyman y Charlie Watts, no podían imaginar que iban a convertirse en una referencia para generaciones de músicos y vender más de 200 millones de álbumes con temas que entraron en la leyenda como (‘I Can’t Get No) Satisfaction’ o ‘Jumpin’ Jack Flash’.

‘Empezamos como un grupo de blues, tocando en clubes, y nos encontramos llenando los mayores estadios del mundo con el tipo de espectáculo que ninguno de nosotros habría imaginado al principio’, se maravillaban los Rollings, y dijeron: ‘Cincuenta años fantásticos’.

El grupo, que alcanzó su apogeo entre finales de los 60 y principios de los 70 con los álbumes ‘Beggars Banquet’, ‘Sticky Fingers’ y ‘Exile on Main Street’, superó crisis, excesos de drogas y cambios.

LOVE IS STRONG

‘50 años encima de los escenarios y The Rolling Stones siguen brindándonos R n’R del bueno’, escribió el cantante Lenny Kravitz.

No fue el único.

Alguien más se habrá tatuado la versión reversionada para el cumpleaños de la mítica lengua, encargada al artista Shepard Faireyse.

Habrá, además, libro para fin de año: una autobiografía ilustrada titulada The Rolling Stones: 50, con fotografías y comentarios de los integrantes del grupo.

También se viene un nuevo filme. Uno diferente a la serie de documentales ya existentes: este será ficción y tratará, específicamente, de la grabación del álbum Exile on Main Street.

Y mientras los Rolling Stones ensayan por primera vez desde hace cinco años, se habla de una gira para el año que viene. La última se remonta a 2005-07, con ocasión de la salida de su último álbum de estudio A Bigger Bang. ‘Para 2012 no estamos listos’, Keith Richards.

Aquí, en Panamá, los fans circularon fotos, canciones y loas para el grupo en el 50 aniversario. Nos preguntamos quiénes se podrían comparar con ellos. Y, sobre todo, quiénes de aquí: ¿quiénes son los Rolling Stones panameños? (ver aparte).

—En Panamá no hay ninguna banda que pueda compararse con Los Rolling Stones—adelanta Tato Ledezma, músico y organizador de Cafécorotú—.

No habrá que pedir tanto, tanto, tanto. Es imposible imaginar a un grupo sobreviviendo tornados, traspasando generaciones, generando más. Trascendiendo.

—Cuando un artista eleva su talento a la jerarquía de arte es cuando realmente vence cualquier distancia y tiempo —dice Ledezma, en la misma sintonía que los demás artistas panameños consultados para este informe—. El compromiso de un ser humano es eso: tomar su talento y elevarlo a la jerarquía de arte.

Algo que los Rolling Stones consiguieron. Chin chin.