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25 de Sep de 2020

Cultura

Novela negra se apodera de Iberoamérica

Los escritores de los países de Iberoamérica han desarrollado un género literario ‘híbrido’ que toma los elementos característicos de la...

Los escritores de los países de Iberoamérica han desarrollado un género literario ‘híbrido’ que toma los elementos característicos de la novela negra pero de manera ‘involuntaria’. Ningún narrador sudamericano puede sustraerse al hecho de que si pretende situar la historia en un contexto social o político terminará escribiendo una ‘novela negra involuntaria’, según coincidieron autores de distintas nacionalidades que participan en la Semana Negra de Gijón (norte de España).

Realidad escrita Lo más negro de la literatura que se produce en los países de la región es la realidad que se retrata, afirmó el colombiano Santiago Gamboa, que presentó en el festival gijonés su última novela titulada ‘Plegarias nocturnas’. Para este autor, cualquier trama que se desarrolle al sur del río Bravo conduce indefectiblemente a ‘situaciones marginales’ que son cotidianas en estas sociedades ‘jóvenes’.

El mexicano Paco Arce, cuya última obra ‘Xolostoc’, realiza un descarnado retrato del México más actual, coincidió en la opinión generalizada de que ‘cualquier novela policiaca es eminentemente política’. También el argentino Guillermo Saccomano, finalista del premio Rodolfo Walsh que otorga la organización de la Semana Negra a la mejor obra de no ficción publicada en español durante el último año, defendió el ‘compromiso’ de los intelectuales con el tiempo que les ha tocado vivir. La mejor novela negra se está haciendo en Iberoamérica, aunque el mercado diga que ahora mismo es patrimonio de los países nórdicos, según el dibujante Ángel de la Calle, miembro de la organización del certamen literario gijonés.

El coordinador literario de la Semana Negra, Paco Ignacio Taibo, consideró que el nivel de calidad de la literatura iberoamericana no se ve correspondido en el mercado editorial mundial, que está fragmentado en pequeñas islas. A los escritores en español ‘hay un océano que nos une y un idioma que nos separa’. Este escritor mexicano, alma mater de la Semana Negra, consideró que ‘este fenómeno es viejo y está envenenado porque mandan las metrópolis, las listas de los libros más vendidos del New York Times, las subastas de la feria de Fráncfort y las malditas modas españolas e italianas’.