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07 de Jun de 2020

Cultura

Ellos fueron traviesos

PANAMÁ. Las travesuras que se hicieron en la niñez y adolescencia son imborrables para cualquier adulto y aun más las que se vivieron en...

PANAMÁ. Las travesuras que se hicieron en la niñez y adolescencia son imborrables para cualquier adulto y aun más las que se vivieron en la etapa escolar de secundaria. Allí los chicos siempre buscaban la manera de hacer una gracia a sus compañeros de aula.

Algunos panameños hicieron memoria y recordaron sus diabluras que hicieron enojar a muchos y reír a otros.

Por ejemplo, la presentadora de Hecho en Panamá, Karen Peralta, durante su época de colegiala, no perdió el tiempo para hacer maldades. Colocó ‘chicle en la silla, a los compañeros que se descuidaban’, era muy gracioso, señaló. Añadió que también fue víctima del chicle.

Otra fue cuando ‘mis compañeros y yo le amarrábamos la bolsa a la silla [a alguien] y al levantarse... jajaja’.

Agregó que al momento de dar educación física tampoco perdía la oportunidad. ‘Mis cómplices y yo escondíamos los uniformes de los otros compañeros y a la hora de vestirse que lío, mientras nosotros nos vestíamos los otros buscaban sus uniformes desesperadamente’, apuntó.

Peralta explicó que hoy cuando recuerda junto a sus amigos de adolescencia estas ocurrencias solo sonríen y se dicen ¡qué tiempos aquellos!

El cuentista panameño Carlos Fong también fue otro que hizo maldades en su adolescencia, pero esta vez no fue a una persona sino a la propia escuela. ¿Quién lo creería?

El ser amante de los pepinos lo llevó a cometer esto: ‘Un par de amigos y yo nos metimos en un umbral, en el huerto de una escuela, a comernos los pepinos (allí mismo, sin sal ni pimienta) de pronto uno de los compañeros se levantó y gritó: ‘se roban los pepinos’ y el celador salió con un machete... no recuerdo haber corrido tan rápido desde aquella vez’, explicó muy sonriente.

OTRAS ANÉCDOTAS

Integrantes de la banda de reggae roots de Panamá Cellula también contaron algunas de su anécdotas cuando estuvieron en su adolescencia.

Uno de ellos es: Alberto ‘Mosh’ Morales al parecer le gustaba jugar mucho con piedras y por eso ocasionó un accidente a un chico.

‘Le rompí la cabeza a un pela’o de mi barrio con una piedra, ese día pasé el susto de mi vida’, dijo.

Otro de los integrantes Aristides ‘Tille’ Lamboglia, también hizo de las suyas en su adolescencia, al señalar que prefería irse de parranda antes de ir a la escuela.

‘La travesura que más recuerdo en mi juventud es cuando me fugué todo el día de la escuela para ir a la playa’, destacó. Mientras su madre pensaba que estaba estudiando, él se divertía.

La pasión de César Paniagua, otro de los miembros de esta banda, era y es los carros.

‘Un día, sin el permiso de mi mamá, pedí prestado el carro del papá de un amigo para irme de rumba con los pela’os de mi barriada, no sé que le pasó, confió en mí y me lo prestó’, dice. ‘Gracias a Dios no pasó nada y llegamos bien a casa’, finalizó.

Chicos, ojo con sus travesuras, porque no todas tienen final feliz.