Temas Especiales

24 de May de 2020

Cultura

Política 2.0 y el ciudadano digital

Las personas siempre se han encontrado en las plazas, en los lugares donde confluye la información, y por ende llegan todas las demás ac...

Las personas siempre se han encontrado en las plazas, en los lugares donde confluye la información, y por ende llegan todas las demás actividades sociales humanas. Desde hace un tiempo existe una nueva dimensión donde se encuentran y comparten, donde se articulan y construyen la dimensión digital. Hemos sido testigos de varios fenómenos políticos en el mundo, donde esta dimensión adquirió relevancia y generó un nuevo modelo para hacer la política.

No es de extrañar que esto ocurriese pues la interacción de nuestros seres digitales ha cambiado muchas cosas, desde la forma como consumimos contenidos hasta las preferencias a la hora de escoger un banco. En el caso particular de la política quienes aspiran a un cargo no deben ‘autoengañarse’: sacar una cuenta o varias en las redes sociales no son una garantía de triunfo. Si la campaña no tiene una estrategia que incluya a la gente, los ‘injertos’ de ‘redes sociales’ no van a lograr el ‘milagro’.

La base de los esfuerzos serios en este campo se basan en un concepto conocido como ‘Open Government’ o ‘Gobierno Abierto’ y se basa en tres principios fundamentales a saber: participación, colaboración y transparencia.

La idea es simple, si la gente participa en la generación de las políticas y colabora en la aplicación de las mismas, de forma que todo el proceso sea transparente, se generará un nuevo ‘caudal político’ basado en la confianza ciudadana. Esta confianza crea una ‘red’ sobre la cual descansará la legitimidad de los gobernantes. Si esto se logra, la gente se sentirá efectivamente ‘representada’ permitiendo a los gobernantes avanzar a una construcción colectiva. Se creará un colectivo que generará conocimiento y comenzará a avanzar en forma conjunta.

Una cosa es la idea y otra la implementación, pues la idea detrás de estos procesos no es que terminen en las elecciones. Se busca que sigan de forma permanente y así lograr que el ciudadano y el gobierno sean un verdadero equipo.

¿Cómo se hace esto? Pues como todas los conceptos simples y poderosos, no existe un solo camino para llegar. se debe escuchar mucho y probar ideas aunque parezcan ‘locas’. Solo así se puede ir construyendo el camino para cada sociedad, pues contra lo que dicen muchos ‘gurus’, no se puede usar una sola solución como si fuese ‘receta mágica’. Cada sociedad debe caminar al encuentro de la suya. Es esto precisamente lo que hace interesante la aparición de estos procesos: son únicos y bellos como una orquídea.