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03 de Jun de 2020

Cultura

‘Mientras siga vendiendo no necesito el Miró’

PALABRA. Un rostro voluntarioso. Enmarcado en las ondas de un peinado impecable, retocado segundos antes en el baño. En el cuello, un co...

PALABRA. Un rostro voluntarioso. Enmarcado en las ondas de un peinado impecable, retocado segundos antes en el baño. En el cuello, un collar de perlas que cuelga paralelo a una sonrisa que exuda confianza. Sonrisa de ultimar negocios, una sonrisa de la cual la escritora panameña Rose Marie Tapia se ha valido para vender. Ya sea Automóviles último modelo. O uno de los libros que publica cada año.

Sus obras parecen estar en todas partes. En cada librería del país. En la televisión, específicamente en Lo mejor del boxeo, programa producido por su hermano Juan Carlos Tapia. En los más de 100 círculos de lectura que ha creado a nivel nacional, a través del proyecto ‘Siembra de lectores’. En las aulas de clase, como obras recomendadas por el Ministerio de Educación (MEDUCA). También estarán en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro, donde la autora de ficciones políticas, novelas de suspenso y libros infantiles, presentará El arco iris sobre el pantano.

Un posicionamiento tan eficaz, dentro de cada sector de lectura posible -desde los infantes hasta los devotos de los thrillers- no ha podido ser producto de la casualidad. Sino de tenacidad, de virtud. De lo aprendido en 25 años trabajando en mercadeo. De un esfuerzo infatigable que no ha estado carente de visión. De la revelación de que en un país donde el hábito de la lectura es más una rareza que una virtud no sólo es necesario salir a la calle a buscar lectores. Hace falta crearlos y mantenerlos a toda costa. Con un bombardeo incesante: videoconferencias, presentaciones de libros, menciones en televisión. Lo que haga falta para romper la marca de 200 mil libros vendidos en todo el país. ‘Mi tía ha sido un agente multiplicador en la literatura panameña. Ella ha puesto a los jóvenes a leer’, asegura Rosa María Tapia, su sobrina y también autora. ‘Trabajo, perseverancia y contacto con el publico. Rose Marie se propuso un objetivo hace 12 años y ha trabajado muy duro para eso: escribiendo, publicando, creando y promoviendo grupos de lectura. Desde 1999 pregunto a mis estudiantes de la USMA, durante el primer día de clases, qué autor nacional conocen. Desde el 2005 para acá su nombre nunca falta entre los que se mencionan’, asevera el escritor Ariel Barría Alvarado, quien edita sus obras.

La escritora, que según su editor, ‘escribe sobre temas con los que el lector común se identifica’, conversó con Facetas acerca del papel que ha jugado su familia en su carrera literaria, de cómo ha procurado conquistar el mercado comenzando con los lectores más pequeños y de las disputas literarias que ha solventado con un aplomo digno de los boxeadores que participan en los combates que narra su célebre hermano.

¿DE QUÉ TRATA SU ÚLTIMA NOVELA?

El arco iris sobre el pantano es una novela social que nace del caso de un estudiante de 11 años de una escuela rural, que era un genio con las computadoras pero que podría sufrir de un ligero caso de autismo. Es un llamado de atención para los maestros de las áreas rurales, para cuando se encuentren con un niño con gran potencial y carencias tan visibles.

¿ADÓNDE ENCUENTRA EL MAYOR PLACER COMO ESCRITORA?

Lo que más divierte son las ficciones políticas. En la feria antepasado algunos me reclamaron: ¿por qué te metes con los políticos? A su vez yo les preguntaba: ‘Por qué te sientes aludido, si es contra la corrupción’. Ahora tengo otra novela política que ya está terminada y voy a sacarla dos meses antes de las elecciones. Es como una sátira, una maraña de cosas que pueden pasar.

¿HAY VARIOS LIBROS SUYOS DENTRO DE LA LISTA DE OBRAS RECOMENDADAS?

Todos mis libros han sido recomendados por el MEDUCA: las políticas para segundo ciclo, las sociales desde primer ciclo y obras como Niña bella y Travesías mágicas desde escuela primaria. Yo dosifico mucho el lenguaje, al momento de caracterizar un personaje, para que la novela no sea procaz. Es por ello que el MEDUCA ha aprobado mis obras como parte de su lista complementaria.

¿USTED DIRÍA QUE ES LA ESCRITORA MÁS LEÍDA EN PANAMÁ?

Yo este año tenía una meta: llegar a los 200 mil libros vendidos. A la fecha de hoy hemos vendido 212, 780 mil obras. En Panamá eso es una odisea... He hecho mucha promoción entre el público en general. Cuando tu cubres al niño cubres cuatro generaciones de lectores: abuelos, papás, nietos y bisnietos.

¿HA SIDO UN TRABAJO CONSCIENTE SUYO PARA TRATAR DE GANAR ESE MERCADO?

Paralelo a la escritura, hice lo de la promoción de la lectura, con el programa ‘Siembra de lectores’: 149 círculos a nivel nacional, incluyendo las comarcas. Cada persona que llega a mi casa, sale con un libro. El obrero, el electricista, el plomero, etc. El escritor debe procurar que haya lectores, como hice yo.

¿EN PROMEDIO, COMO CUÁNTOS LIBROS VENDE USTED AL AÑO?

El año pasado vendí como 37 mil 300 libros, y este año, hasta el mes de junio, tengo 28 mil. En la Feria del Libro vendo entre mil 500 y mil 800.

¿CUÁNTAS HORAS SE QUEDA FIRMANDO LIBROS EN LA FERIA?

Entre los que se venden y los que me llevan para firmar, yo firmo más de 3 mil libros. Hay veces que tienen que buscarme algo para apoyar el hombro, para poder aguantar el dolor.

¿TRATA DE HACERLOS ASEQUIBLES, PARA AYUDAR TAMBIÉN A LOS ESTUDIANTES QUE DEBEN LEERLOS?

Durante 11 años vendí libros en cinco dólares. Pero ya no se pueden vender a ese precio...

¿MÁS ALLÁ DE LO MÉRITOS QUE TIENE COMO ESCRITORA, DIRÍA QUE EL HECHO DE SER HERMANA DE UNA FIGURA TAN CONOCIDA LE HA ABIERTO PUERTAS?

Nadie publica un autor nóvel. Puedes decir que eres la hermana del príncipe Carlos, pero nadie se arriesga. A mi me publicaron después de que había pasado los 100 mil ejemplares... Los escritores tienen que ser persistentes. Durante los primeros cinco años, a mi ningún medio me paró bola, a pesar ser hermana de Juan Carlos, quien trabaja en MEDCOM... Lo que pasa es aquí el escritor se aburre al segundo año de intentarlo.

¿QUÉ LE FALTARÍA ALCANZAR COMO ESCRITORA, UN RECONOCIMIENTO COMO EL ‘RICARDO MIRÓ’?

Si me hubiera ganado el Miró con Roberto por el buen camino, ahora mismo estaría el derecho de autor allá, y yo he vendido como 63 ejemplares de esa obra. Mientras mantenga los niveles de venta que tengo ahora mismo, no me conviene ganar el Miró, aunque sean 15 mil dólares. Y cuando publican las obras ganadoras, el tiraje es de 200... Vendo 200 libros en media hora en la feria. Si me llaman, de mi casa no salgo si es para vender menos de 300 libros.

¿Y EL PRESTIGIO QUE SE PUEDE CONSEGUIR?

Haz una encuesta en San Miguelito, Tocumen, la 24... Que te digan cinco personas que hayan ganado el Miró. Y después pide que te digan el nombre de un escritor panameño que le haya gustado. ¿Sabes lo que le contestaron en una ocasión a Ariel Barría? Rose Marie Tapia y para de contar.

¿CUÁL SERÁ SU SIGUIENTE MARCA DE VENTA?

250 mil ejemplares. Me tomará un año y medio lograr eso... Cuando llegué a 100 mil eso fue un escándalo. ‘¿Por qué tu dices eso, si eso es mentira?’, me decían algunos.

¿ESO GENERA MALESTAR ENTRE SUS COLEGAS?

Se genera un ataque a mansalva. Pero pregúntame si me importa.

¿ES INMUNE A LA CRÍTICA?

Totalmente. Que ellos naveguen en su amargura. Yo voy viento en popa.

¿EN PANAMÁ EXISTEN GRUPOS DE ESCRITORES QUE SE ENFRENTAN ENTRE SÍ?

Como clanes... Soy incapaz de atacar a nadie. Pero el que me ataque que le aguante. Porque soy implacable con la palabra. Les he respondido airadamente. De una vez retroceden, porque están acostumbradas a atacar a personas tímidas o débiles de carácter, que compran protección, que compra los libros de otros para que no los ataquen.

TE COMPRO Y HABLO BIEN DE TI PARA QUE TU HABLES BIEN DE MI...

Para mi eso es gangsteril y no lo acepto. El que ataca tiene que prepararse para un K.O. Y tu vas a ver que tienen las piernas de trapo.

¿ESO HA IMPEDIDO QUE EXISTAN VERDADEROS CRÍTICOS LITERARIOS EN PANAMÁ?

Si. Tu puedes aprender mucho de gente como Barría Alvarado. Una vez me preguntó por qué no tomaba una taller de crítica literaria. ‘Yo no necesito un taller cuando tengo plata para pagar un tutor que me entrene a mi sola, y no junto a 40 que no saben nada y van a opinar sobre mi obra’, respondí.