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18 de Apr de 2021

Cultura

‘Ya estoy harto del teatro alternativo’

PALABRA. La camiseta negra con las iniciales del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es intencional. También lo es su cabello desp...

PALABRA. La camiseta negra con las iniciales del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es intencional. También lo es su cabello desprolijo y recogido hacia atrás. Así como la ausencia de una billetera en sus bolsillos colmados de facturas, tarjetas clave y documentos personales. En Roberto Quintero todo es deliberado, es consecuente con una identidad que, al igual que el salmón, encuentra su máxima expresión a contracorriente.

Es esta urgencia por desviarse de los linderos trazados por la lógica lo que lo ha llevado a renegar del teatro ‘underground’, del cual ha sido uno de sus referentes locales, al igual que Arturo Wong Sagel y Teatro Carilimpia. Utilizando el seudónimo de ‘Winnie T. Sittón’, durante los últimos 12 años Quintero ha firmado obras como ¿Existe el desván? (basada en la novela ‘El Desván’, del escritor panameño Ramón H. Jurado), Macramé (un título sin obra) en el 2004, ¿Intimamos? en el 2005, Enantito en el 2010, A por ellos (fue galardonada con el Premio Ricardo Miró 2011, en la sección de teatro).

El año pasado rompió esquemas con Vamos a darnos con todo, mi amor, que el fin del mundo ya está aquí, montaje híbrido que incluía sketchs cómicos, rutina de stand up y música en vivo. El show le permitió al dramaturgo tomar un respiro de, precisamente eso, su trabajo dramático para incursionar en el espectáculo de variedades.

MAÑANAS DEL OLVIDO

En cierta forma, Cabaret Melancólico, montaje que presentará el próximo tres de octubre en una función única en el Teatro Amador, retoma la propuesta del espectáculo del año pasado y la lleva un poco más allá. Al menos en lo que a la parte musical se refiere.

El espectáculo incluirá chistes y ‘un poco de teatro’. Además de una revista musical moldeada por el artista, a partir de sus recuerdos, con canciones de Amanda Miguel, Camilo Sesto, Roberto Carlos, José Feliciano y José José, entre otros; todas ellas ‘sumamente teatrales’ en su extensión ‘melancólica y decadente’.

Es un ‘soundtrack’ que ha surgido lentamente desde el inconsciente del artista, abriéndose paso entre la resaca y la cabanga. Que se remonta a aquellas mañanas en las que su tío Tony lo llevaba al colegio, a través de las calles de Juan Díaz, ‘La nave del olvido’ sonando a todo volumen por las bocinas del auto. Son canciones aprendidas en el calor del hogar, y que luego reencontraría durante su juventud, en las rocolas de los antros del pecado, los templos del morbo. ‘El ‘show’ va a tener algo de ese ambiente de despecho de la cantina, sin ser demasiado decadente’, asevera el joven dramaturgo.

Aunque asegura que se sentará a compartir -trago en mano- con la audiencia sus experiencias en el desamor, específicamente de una ruptura amorosa que sufrió el año pasado, la atmósfera de pesadumbre que usualmente se relaciona con estos temas será atenuada por el humorismo que caracteriza al autor, y que ha vertido con eficacia en sus guiones teatrales o en sus columnas periodísticas. ‘Mis primeras obras eran tristes y serias. Ahora, entiendo muchas cosas a partir del humor... A diferencia del drama, el humor apela a la inteligencia y no a los sentimientos’, afirma.

Si bien el espectáculo está inspirado en baladas de los sesentas, setentas y ochentas, y en sus experiencia románticas, el artista no descarta incluir material extraído de la cotidianidad política, ‘sobre todo si todas las semanas me están tirando carne para que la cocine’.

LA CABANGA DE WINNIE

Quintero no estará solo en esta catarsis. Sobre el escenario del Teatro Amador, lo acompañarán el baterista Aldair Domínguez, el guitarrista Rodrigo Sánchez y el bajista Fernando Del Río, un trío que ha sido bautizado como ‘Los Acabangados’.

Si en entre los invitados especiales de Vamos a darnos con todo, mi amor, que el fin del mundo ya está aquí estuvieron Leonte Bordanea, Agustín Clement y Carlos Méndez, en este nuevo espectáculo participarán los cantantes Yigo Sugasti, Any Tovar y Javier Medina Bernal. Invitados de lujo con los que Quintero cantará boleros, baladas y otros himnos románticos, repitiendo la experiencia que tuvo el año pasado durante el montaje de Vamos a darnos con todo, mi amor, que el fin del mundo ya está aquí, cuando su canto suscitó las risas del público. No sabe por qué se reían. Si era por que canta bien o mal. Pero cada vez que se presenta en el escenario jalgo hace ‘click’. Y lo que pasa luego escapa por completo a su control.

El cantautor Yigo Sugasti, quien interpretará el tema Un velero llamado libertad, comenta que ‘Cabaret Melancólico’ es ‘un proyecto que parte aguas en la escena ‘standing comedy’ local. Con todas estas características que se alejan de la comedia, que por lo regular es de humor escatológico, vulgar, racista, discriminatorio y misógino que se presenta en nuestro medio, pienso que si es algo nuevo’.

Sugasti califica a Quintero como un cantante visceral. ‘Es tan osado que despierta más emociones en escena que muchos músicos con talento y estudios académicos’, indica.

‘NO TAN SERIO’

Quintero recurre al humor no solo para romper el círculo vicioso del abandono y la depresión. Lo hace también para no ser otro esos creadores locales que están muy ‘metidos en el ‘egotrip’ del artista y la vaina’. Para no tomarse tan serio a si mismo ni a las etiquetas. Después de 12 años como dramaturgo, conceptos como ‘teatro alternativo’ y ‘humor inteligente’ han comenzado a perder su lustre. ‘Ya estoy cabreado de hacer teatro alternativo. Quiero ver si alguna vez hago dinero’, comentó el teatrista

Para no seguir enfrascado en esa lucha entre lo comercial y lo independiente, una de la que nunca ha podido salir con sus bolsillos intactos, Quintero está explorando otros formatos, otras salas. La próxima semana será el Teatro Amador. En el 2014 el Teatro En Círculo, al que considera como ‘el más yeyé de Panamá’, presentará su adaptación de El ahogado, original de Guillermo Sánchez Borbón. Por eso está probando suerte con el espectáculo de variedades, una formato que le interesa más que los musicales, por más que a nivel local este género se haya convertido en una pequeña industria, con aproximadamente tres montajes al mes.

En el Teatro Amador, la función única de ‘Cabaret Melancólico’ arrancará el tres de octubre, desde las 8:00 p.m. Ese día la entrada costará 20 dólares, mientras que actualmente la preventa está en 15 dólares.