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14 de Apr de 2021

Cultura

Ocho tijeras: lo último en corte

Mario Aissami es un estilista de origen sirio. Con gran destreza y agilidad en pocos minutos crea y diseña variedad de cortes

No hay ninguna duda que las tijeras son un utensilio imprescindible en el mundo de la peluquería.

La elección de unas tijeras por un estilista supone un paso previo muy importante antes de realizar el corte de melena deseado y así aportar el toque de elegancia que busca el cliente.

¿Pero habrá alguien capaz de usar 8 tijeras para realizar un corte? La respuesta es sí.

Como sacado de la película El joven manos de tijera, protagonizada por el reconocido actor norteamericano Johnny Depp, encontramos al estilista Mario Aissami, propietario del salón de belleza M’sConcept, ubicado en Costa del Este.

EL ARTISTA DEL ESTILISMO

Este hábil estilista utiliza una técnica europea de corte de cabello con 8 tijeras de acero. Según, Aissami esta peculiar forma de cortar cabello utilizando cuatro tijeras en cada mano le costo dos años aprenderla.

Mario opina que el estilista actual tiene que reinventarse, probar cosas nuevas sin miedo, para ofrecerle a sus clientas alternativas interesantes y atractivas como esta tendencias que logra que su manera de trabajar sea más fácil y rápida, sin que tenga la necesidad de moverse. ‘Quería salirme de la línea, probar cosas nuevas’, nos comenta Mario cuyo trabajo hace minuciosamente y com mucha fluidez.

‘En todo el mundo solo existen 20 peluqueros capaces de realizar un corte con 8 tijeras’, expresa Mario, quien adquirió el juego de tijeras en Dubai a un costo de 4 mil dólares.

Así fue como Aissami inició este tipo de técnica que con el paso de los años le ha permitido desarrollarse y ser conocido como ‘Mario ocho tijeras’, una propuesta que muchos no conocen.

SUS INICIOS EN LA PROFESIÓN

Este Sirio se inició en el mundo de la belleza hace 37 años. Estudió Ingeniería Agrónoma en su país natal, profesión que no pudo ejercer por los problemas en Siria. En vista de que se dio cuenta que de alguna forma tenía que subsistir, Mario se inclinó por el estilismo. Sus primeros pasos en el mundo de la peluquería los dio al lado del afamado Jacques Dessange, famoso por sus salones de belleza de prestigio.

Ser peluquero no significa solamente agarrar unas tijeras o teñir el pelo. Esta profesión es un arte, es diseño, ya que los estilistas utilizan su creatividad y habilidades técnicas para ofrecer un servicio profesional y creativo al cliente y esto fue lo que quiso hacer Mario, quien con el tiempo, se ha convertido en uno de los mejores estilistas.

Su éxito radica en la pasión que tiene por su trabajo, pasó por muchos compañías de prestigio entre ellas: Eleval System e Indola, entre muchas otras firmas. Luego consideró que había llegado el momento de tener algo con un nombre propio y estableció su primer salón de belleza en Panamá.

Con esta técnica las clientas pueden realizarse cualquier tipo de corte, a un precio de $20.