17 de Sep de 2021

Cultura

Adiós a la vida sedentaria

La principal excusa que se suele utilizar para justificar el sedentarismo es la falta de tiempo

Adiós a la vida sedentaria
Adiós a la vida sedentaria

No importa la edad, sexo, o condición. Cualquier persona sedentaria está a tiempo de hacer un cambio en su vida en pos de mejorar su condición física y estado de salud.

La principal excusa que se suele utilizar para justificar el sedentarismo es la falta de tiempo, debido a largas jornadas laborales y los desplazamientos respectivos de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Pero en cambio, si hacemos espacio para pasarnos un promedio más de dos horas pegados a las redes sociales o chateando por celular. La cuestión es procurarse el tiempo.

CUESTIÓN DE MOTIVACIÓN

Lo primero es tener la motivación, el impulso que nos haga realizar ese giro en nuestras vida, y que nos mantenga enfocados a largo plazo. Podemos estar interesados en bajar de peso, mejorar el aspecto físico, luchar contra una enfermedad, cumplir con un reto personal, o sencillamente sentirnos realizados y satisfechos. Cualquiera puede ser el detonante que nos motive a modificar nuestros nocivos hábitos adquiridos.

CONTROL MÉDICO

Si entre nuestros planes figura la incorporación de alguna rutina de ejercicio físico a nuestras actividades diarias, el primer paso debe ser someterse a un chequeo médico previo.

Aunque, por lo general, gocemos de una buena salud y no padezcamos de patologías conocidas, un sencillo control de rutina, análisis de laboratorio -y de ser posible un electrocardiograma- nos darán mayor seguridad sobre la condición y estado de nuestro organismo, eliminando riesgos y tomando medidas preventivas en caso de ser necesario.

PASO A PASO

Integrar el ejercicio físico a tu vida de manera regular no tiene por qué ser traumático ni complicado, siempre que se tenga la precaución de realizarlo de manera progresiva.

Un buen consejo es caminar por terrenos sin elevaciones, aumentando gradualmente la duración según te vayas sintiendo confortable. Después de un tiempo puedes probar a alternar tramos de caminata con trote suave. Siempre es importante utilizar un calzado y vestimenta adecuados a la morfología y necesidades de tu cuerpo.

El gimnasio puede ser también una opción para engancharse a la actividad deportiva. Sin embargo, la mayoría de las veces puede resultar más placentero ejercitarse al aire libre que en un espacio cerrado.

ACTIVIDADES COTIDIANAS

Más allá de lo que se entiende por ejercicio físico en sentido estricto -asociado a la práctica de una modalidad deportiva- existen numerosas rutinas y actividades del quehacer diario que podemos aprovechar para activar nuestro organismo, tanto el sistema cardiorrespiratorio como el muscular.

Así a la hora de tener que desplazarnos por edificios de apartamentos u oficinas, podemos sustituir algunos de los trayectos que realizamos en elevador por el uso de las escaleras, ocupando un escalón cada vez y sin llegar a agitarnos en exceso.

Para aquellos que tengan mascotas, se puede alternar el tradicional paseo para que hagan sus necesidades, incorporando pequeños juegos y trotes con ellas, lo cual a buen seguro ambos disfrutarán.

En el caso de menores, ya se trate de hijos u otros familiares, el compartir con ellos sus tiempos de esparcimiento en parques y espacios públicos contribuirá así mismo en la disminución del tiempo que pasamos sentados y en reposo. Otras de las ocupaciones que pueden servir como antídotos del sedentarismo son el cocinar, ir al supermercado, cuidar el jardín, o lavar el carro.

NIÑOS Y ADOLESCENTES

Si el sedentarismo afecta a la mayoría de los grupos etarios, es especialmente preocupante en el caso de los menores de edad. La dependencia de la televisión, computadoras, consolas y celulares son las causantes de que nuestros hijos pasen gran parte de su tiempo libre en posición de reposo, incrementando ya el importante número de horas que pasan sentados en la escuela.

En la actualidad, muchos de los niños y jóvenes actuales no han descubierto lo estimulante y divertido que es por ejemplo montar bicicleta, patinar, o realizar otras actividades de ocio con los amigos al aire libre.

Aunque ellos prefieran quedarse en la casa pegados a sus compañeros digitales, hay que forzarlos a que realicen actividades como limpiar su propio cuarto, ayudar en las tareas comunes de la familia, y aprovechar cualquier ocasión para que salgan fuera de la casa a respirar aire puro.