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31 de May de 2020

Cultura

La Filosofía entre nosotros

Sin duda alguna, hay una trayectoria filosófica en Panamá

La Filosofía entre nosotros
La Filosofía entre nosotros

Sin duda alguna, hay una trayectoria filosófica en Panamá. No dejaríamos de hacer una larga lista de profesionales que han enriquecido el hacer filosófico en el país, desde que se fundara el Departamento de Filosofía en la Universidad de Panamá. No se flota en el vacío si pensamos que un rápido vistazo nos revela que, en Panamá, los filósofos han hecho sus publicaciones, sin mencionar aquellos que sin ser profesionales de la filosofía, se han ocupado de la misma en diversas publicaciones. Y de aquí me atrevo afirmar que las nuevas generaciones de profesionales de la filosofía cuentan con una tradición sobre la cual apoyarse. Y, en este sentido, bajo este impulso del pensar filosófico, saludamos la antología organizada por Abdiel Rodrígez Reyes, Etica, Derecho Humanos e Interculturalidad, nacida de un congreso organizado en Panamá en el 2015. Fue un congreso centroamericano que reunió a filósofos con diferentes preocupaciones, como se puede leer en la misma Antología, un conjunto de textos que reúnen preguntas sobre la enseñanza de la filosofía en los jóvenes; la responsabilidad ética frente a las víctimas; los derechos humanos en la era global y el significado de la interculturalidad cuando el mundo todavía no se libera de las jerarquías de clases, de raza o de género. Todas son preguntas válidas. No hay ningún texto que no asuma críticamente el entorno, punto en común entre ellos, pues buscan reformular las preocupaciones temáticas bajo nuevas perspectivas, desde lecturas que también pone en cuestión el lugar de la enunciación. Lo que también queda claro es que, a pesar de todas las dificultades por las que pasa la enseñanza de la filosofía en Panamá, hay profesionales que ponen el hombro para levantar el pesado tronco de la reflexión. Aparentemente se cree saber que, por tradición intelectual y cultural, somos países más dados a la ficción y al espíritu poético. No se trata de discutir esta afirmación por ahora, pues sería el mejor camino para caer en lugares comunes. Lo que sí me parece interesante es que el espíritu de la filosofía en Panamá, la necesidad de la reflexión y de la pregunta, no deja de estar presente en el país, a pesar que cada día se le resta espacios, incluso, en la misma universidad. No podemos dejar de que nuestro país prescinda de sus filósofos, de sus profesionales que no cuentan con el apoyo institucional para realizar sus investigaciones y publicaciones, y, sobre todo, promover el intercambio con otra ciencias porque las fronteras se desplazan o se rompen como lo muestra el Premio Miró 2016 al profesor Francisco Díaz Montilla. Felicidades.