La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Cultura

De la abstracción al paisaje

Una muestra póstuma de la artista panameña Teresa Icaza hace un recorrido por su trabajo entre 1989 y 2008 en el que se observa su evolución pictórica del abstracto al semi figurativismo

La Galería Arteconsult presenta hasta el 3 de marzo una exhibición póstuma de Teresa Icaza, que consta de 42 obras producidas entre 1989 y 2008, un periodo que se caracterizó por sus brillantes coloridos y temas relacionados con la naturaleza.

Icaza fue innovadora en la metodología de técnica mixta y el collage. Una de las más reconocidas artistas plásticas panameñas con una obra que tuvo una gran evolución, pero que mantuvo una constante, que fue representar siempre la luz.

Mónica Kupfer, en el obituario de la artista, publicado en la revista Art Nexux detalló que ‘Icaza exploró la textura y el multi-color ¿casi explosivo? en una serie refrescante de pinturas con collage completamente abstractas, bañadas de luz'.

Para la curadora este momento fue considerado como ‘un estallido creativo, consecuencia de sus años de investigación técnica y estética'.

Esa etapa fue como un parteaguas para Icaza. En adelante, ‘su obra estuvo ligada a los colores de la naturaleza, que posteriormente usaría para pintar una extensa serie de árboles y paisajes fantásticos inspirados en el mundo natural, que son sus obras más conocidas', agregó Kupfer.

En 1997, Icaza presentó en la ciudad de Miami una muestra denominada Paisajes líricos. Sobre este particular trabajo, la especialista en arte latinoamericano, precolombino y contemporáneo escribió para el catálogo: ‘Los cuadros de Teresa Icaza logran captar la esencia de la naturaleza con sus brillantes matices, en especial los vívidos verdes, amarillos, azules y anaranjados del trópico. El color revela lo invisible de un cuadro, aquello que no resulta de veras evidente: la emoción, el sentir del artista, o acaso el insondable misterio o el poderío de las fuerzas elementales de la naturaleza'.

Para la comisaria, Icaza elaboró ‘sus frágiles y bellamente estructuradas superficies, con base no en la realidad sino en sensaciones, memorias y sus equivalentes en el color', mientras que con el uso del collage en papel de seda, establece la especialista que el paisaje ‘se transforma en una cromática destilación de figuras y diseños', como en un tapiz de vibrante colorido.

Tanto Damian como Kupfer, en sus escritos destacan la necesidad de la artista de un diálogo con el espectador de su obra. ‘En cada cuadro un proscenio de árboles invita a descubrimiento; los troncos rojos y azules incitan al observador a adentrarse en un mundo de magia asequible solamente a la imaginación', escribió Damian, mientras que Kupfer sostiene que ‘las composiciones abstractas y los paisajes imaginados de Teresa Icaza son obras de técnica impecable que conllevan siempre una carga emotiva y un deseo profundo de comunicación con el espectador. Son obras intensas, subjetivas y luminosas'. Para la curadora panameña, ‘tanto los espacios siderales de sus primeros años, como los posteriores bosques voluptuosos con horizontes de luz, le sirvieron como vehículo para la expresión de realidades interiores y la ilusión de un mundo lejano e ideal', una expresión que se transmite al espectador pues ‘los cuadros son un llamado a ahondar más allá de las profundidades de sus estratos cromáticos y dejar atrás el mundo racional. En ellos el paisaje se torna en crisol de nuestras propias emociones, en un repositorio de ensueños y poemas', dice Damián.

BIOGRAFÍA

Teresa Icaza

Nació en Panamá en 1940. Autodidacta, se orientó hacia el mundo del arte de Antonio Alvarado, pintor abstracto panameño que, junto con Mario Calvit, su mentor durante un breve período de tiempo, ha ejercido influencia sobre su trabajo. Sus primeras obras fueron de tendencia abstracta, que trata del uso de collages y la práctica de texturas densas que caracterizan su trabajo total.

En 1970 participó en el Festival Panamericano de la Cultura en Cali, Colombia, y desde entonces ha expuesto en muestras individuales y colectivas en numerosos países de Centro y Sudamérica, el Caribe, Estados Unidos y Europa.

Sus obras son exhibidas en museos, galerías y algunas forman parte de colecciones privadas. Sobre su trabajo fueron publicados numerosos artículos en importantes revistas especializadas como en diarios de información general.

Luchó contra la artritis reumatoidea, no dejó que esta enfermedad le quitara el entusiasmo por su trabajo. Falleció el 6 de noviembre de 2010 en la ciudad de Panamá.