La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Cultura

La libertad a través de los ojos de Freeman y Rigoberta Menchú

La premio Nobel de la Paz participa en una serie presentada por el reconocido actor Morga Freeman de la mano de National Geographic

“Cuando recibí la noticia que Morgan Freeman tenía el deseo de venir a Guatemala y encontrarse conmigo, de verdad tuve un día muy feliz, fue una noticia extraordinaria. Me sentí feliz porque conocería a una leyenda”, recuerda Rigoberta Manchú Tum, premio Nobel de la Paz.

El famoso actor y presentador estadounidense de 80 años de edad, de la mano de National Geographic emprende un viaje global para conocer a personas de todas las culturas cuyas vidas se ven modeladas de manera sorprendente, historias que recoge bajo el nombre de "The Story Of Us" ("La historia de nosotros").

La serie pretende descubrir las fuerzas fundamentales que mantienen unidas las sociedades y revelar la humanidad común que se encuentra dentro de cada una de las personas, desde la perspectiva de Freeman.

En el capítulo sobre libertad, Freeman, actor que dio vida a Nelson Mandela en Invictus, presentará su encuentro con Menchú, líder indígena guatemalteca, miembro del grupo maya quiché y defensora de los derechos humanos.

“Fue algo mágico para mí verlo en mi casa. Me miró fijamente y me dijo 'Rigoberta somos iguales' , ante estas palabras yo quedé como muda, no sabía qué decir”, rememora la ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1992, sobre la visita del actor.

En entrevista con La Estrella de Panamá, Menchú reconoce que "The Story Of Us" es "una oportunidad de observar un poco, desde lo más profundo de nuestra naturaleza humana, la humanidad en general, el racismo, los sueños y la libertad desde la fuerza de personajes que han hecho historia, leyendas en todos los campos".

La serie está dividida en seis capítulos que exploran la libertad, la rebelión, el amor, la religión, la paz y la guerra, a través de los viajes y entrevistas que Freeman realiza a reconocidas personas de todo el mundo.

“Aquí se juntan varios aspectos, uno es es el poder enorme de National Geographic enfocado en el mundo natural y en el mundo cultural y el otro, la perspectiva de una leyenda como Morgan”, indica la premio Nobel de la Paz.

"La lucha por la paz no debe estar vinculada a armas"

Su lucha por la defensa de los derechos del pueblo indígena le ha dejado “infinidades de lecciones” entre las que puede resaltar que “la lucha por la paz no debe estar vinculada a armas y guerras”.

“La lucha por la paz que todos los pueblos anhelamos tiene que ver con la posibilidad de que nosotros los seres humanos cambiemos nuestra actitud, de ser más defensores de nuestra cultura, de nuestra identidad, más conciencia social, más protagonismo de las mujeres, de los jóvenes, de los niños, una cultura de respeto y cultura de equidades profundas”, afirma.

El 31 de enero de 1980, fue un día que marcó la vida de Menchú. Su padre muere quemado en la embajada de España en Guatemala, donde se había encerrado junto con otras personas para protestar por la situación indígena durante el asalto que realizó la policía.

La líder indígena guatemalteca y autora del libro Me llamo Rigoberta Menchú, y así me nació la conciencia, presenció el asesinato de su hermano de dieciséis años por los terratenientes que querían echar a los indígenas de sus tierras.

A pesar de esto, considera que “la educación humana se ha olvidado y nos hemos centrado mucho en la violencia. Desafortunadamente esto no funciona para obtener paz. La violencia la vemos en todas las realidades sociales, pero sobre todo en las guerras, no solo ahora si no desde siempre”.

“Las guerras, las armas ideológicas y la violencia se volvieron lo más importante para la libertad, pero eso no es correcto. Yo creo que podemos cambiar el concepto de libertad”, señala la escritora a la vez que asegura que los procesos de elecciones en cada país son una oportunidad para hallar la paz.

Considera que a nivel global hay una crisis social y económica, pues “el materialismo ha trastocado el lado espiritual en muchas comunidades”.

“Hemos olvidado que somos una misma gente, ya no tenemos autoestima y queremos que alguien nos salve, pero nadie nos va a salvar. Nosotros debemos luchar por nuestros derechos, junto a los que no se cansan de soñar con un mundo mejor y el ejercicio de los derechos fundamentales. Unámonos es nuestra historia, y no la historia de una persona”, puntualiza la líder.