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12 de Apr de 2021

Cultura

Solucione un problema

Los emprendedores tenemos un valor que se nos puede volver en contra con mucha facilidad

Escribir en medios de comunicación en la era de las redes sociales tiene sus ventajas, una de las más importantes es la interacción. En una de esas interacciones, un lector me preguntó, palabras más, palabras menos: ‘Usted habla mucho de emprender, dígame cómo hago para crear un emprendimiento que sea exitoso'.

No tengo una receta ciento por ciento efectiva; si la tuviese, la escribiría y la compartiría. Lo que sí puedo hacer es compartir mi experiencia como emprendedor, como parte de un grupo de ángeles inversionistas y como mentor. Siempre que me equivoqué emprendiendo, partí de algo que yo creía que funcionaría, no de un problema real del mercado; cuando mejor me ha ido, he partido de un problema que percibo, luego lo verifico con la mayor cantidad del mercado meta posible y después intento un piloto para probar la efectividad de la solución que encontré. Sé que parece simple, pero no lo es tanto, pues hay que superar el ego propio.

Muchas veces creemos que solo porque a uno le parezca que el producto o servicio que nos inventamos es bueno, los demás lo van a aceptar de inmediato. Los emprendedores tenemos un valor que se nos puede volver en contra con mucha facilidad: la perseverancia; cuando pasamos de perseverar a insistir en algo sin escuchar al mercado o a los demás, dejamos de ser perseverantes para convertirnos en tercos.

El remedio que más me ha funcionado son los pilotos y las estadísticas; debemos ser capaces de escuchar lo que los números nos dicen. Siempre le recomiendo a los equipos a los que apoyo con mentoría, que se busquen un problema grande, que cuanto más grande y compartido sea, más posible mercado van a tener. Las propuestas de valor de una nueva startup son siempre la solución que el emprendedor o equipo de emprendedores encontraron al problema que escogieron.

Un fenómeno que he detectado muchas veces es comprobar que el equipo se aleja del problema que desea solucionar sin darse cuenta. Les comparto un ejemplo: Un día ustedes están haciendo fila para hacer algún trámite, llevan mucho tiempo y se molestan, entonces notan que no son los únicos que están en esa situación y piensan ‘debería inventarse una solución para no tener que hacer esto', y allí, en ese momento, nace una idea para crear una startup , pero a medida que pasa el tiempo y se alejan de la situación que generó la idea, se pierde la conciencia del problema que se quería solucionar, y se termina haciendo otra cosa muy diferente que, en mi experiencia, no es tan interesante como la que se pensó en el chispazo inicial. Creo que la razón por la que muchos buenos emprendedores llevan pequeñas libretas o usan alguna app para notas o grabaciones, es para no olvidar nunca la naturaleza de esos ‘chispazos' donde nacen las ideas.

Cuando se escoge un buen problema para solucionar, es muy importante tener clara la propuesta de valor con la cual lo vamos a solucionar; en mi experiencia esta es la parte más compleja del ejercicio, tener realmente claro lo que le estamos ofreciendo al ‘mercado meta' por lo cual estará dispuesto a pagar, debemos entender realmente bien cómo vamos a ‘generar valor'. En mi próxima nota, les compartiré mis experiencias sobre el tema.