La Estrella de Panamá
Panamá,25º

21 de Sep de 2019

Cultura

Necesitamos nuevos modelos de negocio

¿Para dónde debemos movernos? Existe una sensación de falta de ‘acción' que tiene a todo el mundo pendiente de ver a dónde será el ‘próximo salto' de los negocios

A yer me estaba tomando un cafecito con Roberto mientras conversábamos sobre el futuro del país. Todo cambio de ciclo abre un compás de expectativa y ‘buena onda' colectiva, todos queremos que las cosas marchen bien, no creo que nadie tenga particular interés en que el país falle. Lo bueno de las charlas con cafecito y amigo es que le dan a uno licencia para especular. Volver a decir que los modelos de negocio en el mundo han cambiado ya es repetirse, es algo que hasta los más escépticos que conozco han tenido que aceptar, el asunto es más bien pensar en los modelos de nuestro país. Yo tengo la certeza de que cuando se liberen muchos de los pagos a proveedores que están pendientes en el Estado, la economía va a ‘sentirse' mejor, pero lo que a mí me cuestiona es el mediano y largo plazo; aquí es donde necesitamos hacer cambios reales. Los negocios a los que Panamá se ha dedicado desde hace tiempo han mutado hasta el nivel que algunos de ellos son irreconocibles. En los últimos meses he tenido la oportunidad de conversar con personas como Roberto, cada una en áreas diferentes de la economía, todos ellos (y ellas) se preguntan lo mismo: ¿para dónde debemos movernos?

Existe una sensación de falta de ‘acción' que creo que tiene a todo el mundo pendiente de ver a dónde será el ‘próximo salto' de los negocios. Ya en esta misma columna he hablado de conceptos como la nueva automatización, el comercio electrónico, el sistema educativo, la desintermediación y otros tantos más que son claves para entender cómo llegamos hasta aquí. Al final, es la suma de todos estos factores los que están determinando el presente que vivimos y nuestras prospecciones futuras. Creo que el único consejo que le puedo dar a quienes me preguntan qué es la inversión en innovación. El problema radica en que la palabrita, de tanto repetirla y pegársela a todo, está dejando de tener sentido; no obstante, la idea sigue siendo real. Debemos invertir en procesos de innovación en todas partes; es más, me atrevo a recomendar que deben ser procesos de ‘innovación disruptiva', que son esos donde se hacen cambios que se salen de lo obvio, que rompen con la evolución normal de las cosas. El problema con esto es que en Panamá, normalmente quienes tienen dinero para invertir odian la innovación, prefieren invertir en conceptos ‘probados y seguros', que cada vez son más difíciles de encontrar. En otros lugares del mundo este primer paso lo suplen con dineros públicos, que vienen a apoyar las ideas que apenas nacen, creo que por aquí es donde debemos intentar, no veo a los privados cambiando de ‘filosofía' de un día para otro. He visto muchas organizaciones que están moviendo el tema educativo, aquí definitivamente hay otro espacio. Si es que deseamos que cualquier iniciativa de innovación disruptiva prospere, necesitamos primero ‘disrumpir' la educación. Ansío ver qué se viene desde las instituciones del Estado sobre este respecto, cualquier cosa que nos pase en este nuevo ciclo tendrá que ver con esto. En cualquier caso, todos los cambios que se necesitan tomarán tiempo, no serán populares y no darán dinero en el corto plazo, todo lo que el ecosistema local detesta, aquí se necesitan cosas ‘efervescentes', que hagan mucho ruido, nos hagan sentir mejor ya y nos den plata al día siguiente. Este es, pues, el reto, cómo conciliar estos dos conceptos tan disímiles. Yo estoy trabajando en esto desde hace un tiempo y ahí voy, quien tenga ideas, por favor compártalas y socialícelas; estamos necesitados de inspiración.