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10 de Dec de 2019

Cultura

Julie López: ‘Hablando sobre el Chapo Guzmán'

La reconocida periodista guatemalteca aseguró que la sentencia al mexicano no es ninguna sorpresa, pero que el castigo no funcionará como disuasivo, ya que su captura no acabará con el narcotráfico

La periodista Julie López ha investigado el narcotráfico a profundidad.

La periodista guatemalteca Julie López —quien ha trabajado para medios internacionales de la talla de El Diario La Prensa (EDLP) de Nueva York y BBC Mundo y ha ganado el premio Félix Varela al mejor trabajo escrito y publicado en español en Estados Unidos por su reportaje ‘El Imperio Narco'— hace un análisis sobre la reciente condena del Chapo Guzmán, así como las posibles soluciones al narcotráfico y los males que lo fomentan, basada en su experiencia como investigadora y también autora del libro El Chapo Guzmán: la escala en Guatemala , que publicó en 2016 en editorial Planeta.

¿Siempre te inclinaste por la investigación o hay otra rama periodística que te apasione?

Me gusta el periodismo en general. La investigación siempre me intrigó porque cuando empecé siempre tenía la sensación de que algo se me estaba escapando, de que no había puesto el dedo en la llaga, de que tenía que hurgar más. Bueno, podía y puede volverse en algo un poquito obsesivo para mí. Me gusta mucho la crónica, pero también requiere investigación, a la vez que puedes usar la crónica, o algunos elementos, para contar la historia de una investigación.

¿Qué dificultades encontraste en el proceso investigativo del libro del Chapo? ¿Recibiste alguna amenaza?

Ninguna amenaza. En ese entonces, creo que estaría más preocupado por cómo volver a escapar, o evitar ser llevado a EE.UU.. Además, en Guatemala no creo que a nadie le afectara realmente el libro. En el caso del expresidente Otto Pérez Molina, quien nunca aceptó ser entrevistado por mí para este libro, creo que estaría más preocupado por las acusaciones en su contra en varios casos de corrupción, que de cuanto se dijera de él en relación con el Chapo.

¿Qué piensas de la figura del Chapo en general, viéndolo en retrospectiva, como la de ese hombre que se fugó de manera ‘hollywoodense' de cárceles de alta seguridad y que fue capturado tantas veces?

El Chapo sabía cómo era el sistema, cuáles eran sus puntos débiles, y qué teclas debía oprimir para hacerlo funcionar a su favor. No por nada creció de la manera que lo hizo cuando estuvo preso entre 1993 y 2001, cuando se fugó, y la fuga de película también de 2015, por el famoso túnel. Desde joven, sabía cuáles eran las reglas del juego y las jugó hasta que se le acabó la cuerda. Como otros jefes de estructuras criminales, fue producto de su ambiente, y le sacó provecho hasta donde pudo. No tenía un pelo de tonto, pero pareciera que comenzó a desesperarse hacia el final y a cometer errores. El más grande fue la comunicación con la actriz Kate del Castillo y la reunión que sostuvieron con el actor Sean Penn. Eso selló su suerte, así como el fraccionamiento del cartel en Sinaloa, donde ya tenía importantes enemigos.

A qué te refieres con la frase de tu libro: ‘El Chapo ha vivido a salto de mata porque se ha expuesto más que otros', ¿por qué un hombre tan poderoso como el Chapo se exponía más que otros? Parece incongruente pensar que se escapara tantas veces y que fuera capturado de la misma forma.

Lo hizo porque había un elemento de corrupción e impunidad. Me encontré con muchos relatos en publicaciones de que lo habían visto en varios lugares de México, como si nada. Si andaba así, es porque sabía que tenía cierta protección, y que las autoridades no lo iban a capturar, que tenían un precio, o le tenían miedo, o las dos cosas. También debía haber cierto elemento de protagonismo tal vez. Le he escuchado decir a algunos analistas que al Mayo no le interesaba esa visibilidad, y por eso estaba muy contento con tener la segunda jefatura, con no exponerse. El Chapo, al parecer, no. Le gustaba ser ‘El Jefe'.

¿Qué piensas de la reciente sentencia del Chapo?

No es ninguna sorpresa. Ya lo habían anunciado en la Fiscalía de Brooklyn cuando fue el juicio. Además, si le dieron cadena perpetua a personajes menores que él, en otras estructuras de narcotráfico, se sabía que a él no le iban a recetar algo menor. Dos ejemplos son los hermanos guatemaltecos Waldemar y Eliú Lorenzana Cordón, condenados a cadena perpetua e n 2018. Ellos sólo eran intermediarios en el almacenaje y venta de cocaína entre proveedores colombianos y compradores mexicanos, principalmente del Cartel de Sinaloa, pero les dan esa sentencia. Entonces, era de esperarse que al Chapo no lo iban a condenar a menos tiempo.

¿Qué mensaje crees que se le está dando al mundo con esta ‘extrema' sentencia ?

‘Mientras haya corrupción en las fuerzas de seguridad que combaten la narcoactividad en las rutas de trasiego, y no se ataque la demanda por drogas en EE.UU. y Europa, el narcotráfico no mermará',

JULIE LÓPEZ

PERIODISTA

Desde un principio la Fiscalía de Brooklyn anunció que quería dar un castigo ejemplar a quien designaban como el capo de la droga más peligroso. El asunto es que ese castigo ejemplar no funciona como disuasivo, ni funcionará jamás. Es lo mismo que se pretendía con la captura de Osama Bin Laden. Cualquiera con dos dedos de frente sabe que matándolo o capturándolo no iban a acabar con el terrorismo. Lo mismo es con el Chapo. Su captura y condena no iba a acabar con el narcotráfico. La condena a cadena perpetua es sólo simbólica. Le están diciendo el mundo: ‘así castigamos en Estados Unidos a los grandes narcos', pero en términos concretos, eso no se traduce en menos narcotráfico. La prueba es que en los últimos dos años aumentaron la producción en Sudamérica y el trasiego vía Centroamérica.

En el reciente juicio del Chapo, hubo testimonios y pruebas de que Guzmán empleó aviones para mover millones de dólares entre Estados Unidos, México y Colombia y ocultó ganancias entre residencias, una empresa aseguradora y cuentas bancarias, pero no se dieron datos de qué bancos específicamente y quiénes eran sus socios, ¿por qué crees que se oculta esa información?

Entre 2010 y 2011, causó gran escándalo que el Cartel de Sinaloa lavó millones de dólares por medio del HSBC (Hong Kong and Shanghai Banking Corporation). Un poco menos bulla se hizo con el Bank of America en Oklahoma, a donde el cartel envió millones entre 2002 y 2006, para la compra de aviones a empresas estadounidenses, que luego eran piloteados hasta Colombia y Venezuela, donde los cargaban con droga y los piloteaban de vuelta a Guatemala y México, y el trasiego seguía el trayecto hacia EE.UU. por tierra. Lo del Bank of America estaba en un archivo en una corte de Florida, que luego absorbió una corte de Washington, D.C., y que involucra a socios guatemaltecos del Chapo. En México se publicó bastante de cómo la red del cartel usó una gran red para enviar el dinero con pequeños giros postales desde diferentes bancos y casas de cambio desde el Distrito Federal hasta Miami, y después a Oklahoma.

Se habla de la hipocresía que existe en los países europeos y de EE.UU., ya que tienen un ‘combate' exhaustivo para condenar y perseguir líderes de carteles de narcotráfico, pero no merman el consumo y demanda de drogas internamente, ¿qué opinas de esto?

Que es cierto. Mientras no se controle el consumo, la demanda, por un lado, y la corrupción en las autoridades a lo largo de las principales rutas de trasiego, por otro, esto nunca acabará. Es simple lógica de oferta y demanda. Sudamérica no comenzó a producir más cocaína porque no tenían otra cosa que hacer, sino porque tienen más demanda en EE.UU. y Europa. La producción subió 20% de 2016 a 2017, según datos del Departamento de Estado de EE.UU.. Esos datos hablan por sí solos. En los discursos, los gobernantes no hablan de los consumidores, sólo hablan de los que venden la droga, de los que llevan la droga hasta sus países, de los traficantes. De acuerdo, pero la droga no pasa solita por la frontera, ni se la dan a la fuerza a los consumidores.

¿Qué tienes que decir sobre la corrupción en los gobiernos y el narcotráfico?, ¿está muy ligado?

Un exagente de la DEA, Mike Vigil, dijo una vez algo lapidario: el narcotráfico no podría sobrevivir sin la corrupción. Eso te dice todo. Cito a otra persona, un funcionario de la ONU que en 2015 dijo esto: ‘El problema no es que los narcotraficantes compren a los políticos, sino que los políticos se vendan tan barato'. Es dinero fácil. Desgraciadamente no falta quien no resista esa tentación, desde policías hasta presidentes.

¿Por qué nunca se habla de la corrupción entre funcionarios del Gobierno de EE.UU. y el narcotráfico (de hecho, se trató de obviar en el juicio del Chapo)?

Esa es la pregunta del millón, y qué bueno que lo mencionas. Antes de que comenzara el juicio del Chapo, cuando estaban evaluando qué se admitiría como prueba en el juicio, la Fiscalía de Brooklyn le pidió al juez del caso que prohibiera al acusado y a la defensa mencionar cualquier detalle que involucrara los métodos que las autoridades estadounidenses usaban para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. En particular, querían que se prohibiera hablar del fallido programa Rápido y Furioso, en que el Gobierno de los EE.UU. dejó que se traficaran armas de grueso calibre de ese país hacia México, supuestamente para rastrearlas hasta manos de traficantes de armas mexicanos. El resultado fue que perdieron el rastro de muchas armas, varias de las cuales acabaron en manos del Cartel de Sinaloa. Dos fueron usadas en el asesinato de un agente de la Patrulla Fronteriza de EE.UU.. El juez aceptó bajo el argumento que podían confundir al jurado, y que quien estaba siendo juzgado era el Chapo y no las autoridades estadounidenses. En otro caso, me llamó la atención que en el expediente de un caso en una corte de Nueva York, que involucraba a varios traficantes latinos, en el que hubo participación de estadounidenses, quitan esos nombres y sólo dejan los latinos en la lista de acusados.

Estamos claras en que la captura y sentencia del Chapo no ayudará a mermar el narcotráfico, ¿qué solución crees que se podría implementar para comenzar a detener el narcotráfico? ¿Crees que va de la mano de la legalidad, como especulan muchos?

Un buen comienzo sería atacar el consumo para reducir la demanda, y atacar la corrupción. Muchos dicen que la lucha contra las drogas no funciona y por eso hay que legalizar, pero nunca hablan de la corrupción. Es como estar en un barco con un gran agujero en el fondo. No puedes decir que los barcos no funcionan porque se hunden, sin hablar de que se hunden cuando tienen un gran agujero por donde se entra toda el agua. De nada sirve estar sacando el agua si no tapan el agujero. La corrupción en las fuerzas de seguridad es el boicot más grande a la lucha contra las drogas.