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22 de Oct de 2019

Cultura

Moda nupcial en armonía con la naturaleza

La diseñadora Pilar Sáinz, directora creativa de su firma homónima, reseña el valor de confeccionar vestidos de boda con seda natural y material noble. En Panamá, los trajes de princesa continúan siendo los favoritos

¿Con cola o sin cola? ¿Tela brillante o mate? Pero que sea amigable con la naturaleza. Hacer la elección del lugar de la ceremonia, el menú que degustarán los invitados o la decoración son algunos de los aspectos más importantes de una boda. Pero sin duda lo que más preocupa a las novias es elegir el vestido perfecto.

Pilar Sáinz, directora creativa de su firma homónima y especialista en moda nupcial, comenta que además de impresionar a la novia y a los invitados, un traje de boda debe ser amigable con la naturaleza.

‘No es lo mismo un vestido de seda natural y material noble que uno de poliéster. No es lo mismo a la vista ni con el medio ambiente. Este es un tema de sostenibilidad, pues si hablamos de conservar la naturaleza, debemos aplicarlo a todo lo que hacemos, incluso a la moda nupcial. El poliéster no está en armonía con el medio ambiente', sostiene.

En cuanto a tendencias, afirma que siempre existen; sin embargo, ‘las novias tienen su estilo claro'.

Los vestidos de novia corte princesa, aunque son usados poco por las europeas, ‘en Panamá continúan siendo los preferidos', apunta Sáinz, cuya firma tiene más de 20 años fabricando trajes nupciales.

Una propuesta ‘superbonita' y que atrae desde hace varias temporadas son los vestidos con transparencias, también llamado efecto tatuaje. ‘Escotes en la espalda tipo efecto tatuaje, bordados de seda con pedrerías, tejidos transparentes con la ligereza de la gasa, de la muselina o de la organza, un tejido ligero de seda o algodón, son maravillosos para las novias', detalla Sáinz.

Color

El blanco es el color de la novia. Esta tradición ha sobrepasado años, incluso siglos. Sin embargo, algunas novias no se quedan con el tradicional blanco y optan por una de sus ocho tonalidades.

Blanco puro o blanco óptico: es azulado y destellante. Blanco natural o nieve: es radiante, sin ese matiz azulado. Es un tono poco popular. Crudo o blanco roto: es el color que utiliza el 90% de las novias actualmente. Es el color natural de la seda antes de someterla a proceso de tintura. Perla: de intensidad similar al crudo, pero con un suave matiz gris en lugar de vainilla. Es difícil de encontrar, pero es un tono elegante y muy sutil. Marfil: se acerca más al beige que al blanco, sólo que es mucho más claro. Champán: suavemente dorado, es exactamente el de la bebida de la que toma el nombre. Nude : (desnudo) es el color en tela más similar al de la piel humana. Da el efecto de estar colocado directamente sobre la piel. Rosa empolvado: es un rosa con mezcla de beige y blanco, muy suave y con un toque antiguo. Poco a poco se va haciendo su hueco entre los colores tradicionales de vestido de novia.

A pesar de que las tonalidades del blanco siguen siendo las favoritas, ‘he encontrado novias de segundas nupcias cuyo concepto es más moderno. Usan tonos claros sin cola e incluso pantalón', dice Sáinz.

Detalla que los pantalones son utilizados para las bodas civiles. ‘Son anchos, con mucha caída y estilosos'.

Otra tendencia ‘fuerte' son los vestidos asimétricos. ‘Al igual que los enteros, son una excelente opción para quienes quieren marcar la diferencia', asegura.

Consejos

Maribel de Hernández, asesora de imagen en bodas, destaca que el primer aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de escoger un vestido es el presupuesto del que disponga la pareja.

‘Escotes en la espalda con efecto tatuaje, bordados de seda con pedrerías, tejidos transparentes con la ligereza de la gasa, de la muselina o de la organza, un tejido ligero de seda o algodón son maravillosos para las novias',

PILAR SÁINZ

DISEÑADORA

‘¿Qué tipo de celebración va a hacer? No es lo mismo hacer una boda de noche, en la que se viste de etiqueta, que una celebración más informal', apunta la asesora.

Otro tema por evaluar es la estación del año en que se celebra el evento. ‘El tipo de manga, de escote y el tejido del vestido son determinantes para que la novia se sienta cómoda'.

A pesar de que no hay un tipo de vestido que encaje a la perfección con una figura determinada, ‘se debe elegir uno que resalte la forma de del cuerpo', recomienda Hernández.

Vestidos que hicieron historia

Muchas son las bodas que se celebran cada año y en cada una de ellas la novia es la figura principal.

Mujeres de la realeza, cantantes, relacionadas con la política, con la moda con el cine… han pasado por el altar con vestidos que han hecho historia.

Michelle Obama: el 3 de octubre de 1992, Michelle Robinson se casó con Barack Obama. Llevaba el clásico vestido traje con escote en V de hombros descubiertos y enorme velo.

Victoria Beckam: Pasó a la memoria de sus seguidores por el exceso y la extravagancia. El diseño de Vera Wang destacaba su delgadez.

Princesa Margarita: La hermana pequeña de Isabel II de Inglaterra conmocionó a su país al enamorarse de un militar divorciado con el que no le permitieron casarse. Frente a esta realidad, aceptó la propuesta del fotógrafo Antony Armstrong-Jones, con quien se casó en 1960. Lució un vestido de Norman Hartnell de amplio vuelo y tiara de diamantes.

Priscilla Beaulieu: El ‘Rey del rock' llevaba 11 años con Priscilla Beaulieu, con quien contrajo matrimonio en 1967. El diseño, muy influyente en su generación, fue realizado por la propia Priscilla.

Jacqueline Kennedy: Cuerpo drapeado, escote barco, falda bordada al estilo sureño, seda de marfil, es uno de los vestidos de boda icónicos pero, con el paso de los años, Jacqueline Kennedy Onassis confesaría que a ella no le gustaba nada el diseño de Ann Lowe porque ‘resaltaba que no tenía pecho'.

Ivanka Trump: La hija del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contrajo matrimonio con Jared Kushner en 2009. Eligió un vestido conservador, muy al estilo Grace Kelly, diseñado en exclusiva por Vera Wang.