Petro, Duque y Santos coinciden en Panamá: el poder colombiano se reúne en la CAF

  • 26/01/2026 11:48
En política, cuando el poder se observa desde territorio ajeno, baja el ruido interno y sube el cálculo estratégico

Panamá no será solo la sede de un foro económico. Será, por unos días, el espejo donde Colombia verá reflejado todo su poder reciente. La presencia de Gustavo Petro en el encuentro de la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe ya era relevante, pero la verdadera carga política aparece cuando el presidente en ejercicio coincide en el mismo país con Iván Duque y Juan Manuel Santos. Tres Colombias distintas, tres relatos del poder, un solo escenario.

No es una postal neutra. Es una foto incómoda. Petro, que ha hecho de la confrontación con el establecimiento su bandera, se encontrará —aunque no se sienten juntos— con quienes encarnan exactamente aquello que dice combatir. Duque, símbolo de la derecha institucional y del alineamiento con Washington y la banca multilateral. Santos, operador fino, Nobel de Paz, aún con ascendencia en los círculos globales donde Petro busca legitimidad. La coincidencia no une, tensiona.

Y ocurre fuera de Colombia, lo cual no es menor. En política, cuando el poder se observa desde territorio ajeno, baja el ruido interno y sube el cálculo estratégico. Panamá funciona aquí como terreno descomprimido: lejos de la polarización colombiana, pero lo suficientemente cerca del poder económico y diplomático como para que nada sea casual. No es Bogotá, es Panamá: neutral, confiable, funcional.

El mensaje es doble. Hacia afuera, Panamá se consolida como plataforma donde las élites regionales se reúnen sin rendir cuentas al electorado. Hacia adentro, Colombia proyecta algo inquietante: pese al discurso de ruptura, el poder no se ha roto, solo se ha reacomodado. Petro gobierna, pero Duque y Santos siguen orbitando donde se toman decisiones que importan: foros, bancos de desarrollo, agendas globales.

Esta coincidencia ocurre además en un momento de redefiniciones regionales. América Latina vuelve a debatirse entre modelos, alianzas y liderazgos, y nadie quiere quedar fuera del mapa. Que los tres expresidentes más recientes de Colombia estén en el mismo país al mismo tiempo no es unidad institucional: es competencia silenciosa por influencia, relato y futuro.

Panamá, mientras tanto, juega a largo plazo. No opina, no confronta, no protagoniza titulares incendiarios. Simplemente pone el escenario. Y en política regional, ser el lugar donde se cruzan los que mandan —los que mandaron y los que quieren seguir mandando— es una forma muy sofisticada de poder.

La CAF convoca economía, pero lo que se verá en Panamá es otra cosa: el poder colombiano midiéndose a sí mismo, lejos de casa, bajo luces que no perdonan. Y cuando eso ocurre, el mensaje es claro: aquí no hay casualidades, solo movimientos.

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