30 de Nov de 2021

Cultura

Los Mondongueros: 67 años

El número de “Mondongueros” originales fue de veinte (De Corró, 1994), pero éste aumentó considerablemente luego de 67 años de permanentes almuerzos virtuales los miércoles de cada mes

“Es grato informar a ese Despacho la reciente conformación de una colectividad de amigos, ‘Los Mondongueros’, donde prevalece el interés gastronómico por el mondongo y que, vaticino, se constituirá en foro oficioso en el cual se congregarán las fuerzas vivas del brazo económico de la nación ístmica con sanos fines de esparcimiento y amistad”.

Así informaba a la cancillería de Lima, el embajador peruano Germán Aramburú Lecaros cuando en aquel noviembre de 1954 fue constituido “Los Mondongueros” por Jorge Arias. El embajador del país de los incas y el embajador italiano Ricardo Moscati fueron incorporados poco después al grupo, iniciándose así la tradición de invitar a los jefes de misión de países amigos a estos encuentros gastronómicos. El número de “Mondongueros” originales fue de veinte (De Corró, 1994), pero éste aumentó considerablemente luego de 67 años de permanentes almuerzos –virtuales durante los períodos más duros de la pandemia del año 2020- los miércoles de cada mes.

Los entrañables lazos de amistad forjados por esta asociación con los jefes de misión extranjeros se evidencian en gestos como el del embajador mexicano en el istmo Alejandro Gómez (1965-1968) que señaló en un artículo conmemorativo del duodécimo aniversario del club que Panamá y los Mondongueros constituían “la capital de la amistad”; mientras que el embajador y erudito español Antonio Serrano de Haro, en un poema de finales de los años ’80 sobre los Mondongueros, declaró a Panamá “la capital universal del mondongo”. El esfuerzo panameño por la globalización del mondongo adquiere un impulso consistente desde el 2009 cuando en el artículo “Los secretos del más delicioso mondongo” (www.gastronomiaperu.com) se señala que aunque en el Perú se le acompaña con arroz blanco, la forma panameña de presentarlo es más agradable al gusto porque permite explorar múltiples combinaciones de sabores y se indica expresamente que los principales cultores de este platillo se encuentran entre “[…] los Mondongueros, fundado en Panamá en 1954”. El periodista y Premio Nacional de Historia dominicano Miguel Guerrero en “El culto al mondongo” (2021) afirma que los panameños lo incluyeron como novedad y exquisitez gastronómica de alto nivel internacional desde 1985.

La asociación cuenta con discretos emblemas propios porque lo suyo es la forja de la unidad y no la exhibición pública. Según el website “Mondogueros.org” el creador del símbolo del Club de los Mondongueros de Panamá –un vacuno- fue Clarence Crawford.

Actualmente, preside los almuerzos mondongueros el médico Ernesto “Quico” Arosemena que cuenta con una amplia cultura gastronómica y que como profesional de la salud hace honor a su Patria, pues la ha representado dentro y fuera de las fronteras con una lealtad imperecedera.

Arosemena, autor del libro “El Arte de Cocinar el Mondongo” (2005), ejemplifica a esos cientos de ciudadanos que afortunadamente existen en todos nuestros países latinoamericanos orgullosos de “lo nuestro”, que hacen de la rectitud una meta permanente y que jamás dudan en poner su experiencia y su sabiduría al servicio de los demás, con total desinterés y sin intereses secundarios.

En su libro, Quico Arosemena concentró la atención de la culinaria del istmo en el mondongo, abriéndole un espacio dentro de la identidad gastronómica nacional panameña; al mismo tiempo, desde su posición en el Club de los Mondongueros continuó con el fortalecimiento de los valores grupales que son propios de esta colectividad de distinguidos ciudadanos: amistad, libertad, igualdad, moralidad y justicia.

La universalidad del mondongo en América Latina se evidencia en dos anécdotas. Desde 1885, cercano a la Plaza de Monserrate en Lima, en el concurrido “Hotel del Globo”, Picarti o ‘Picardo’ se hace famoso por su variante de mondongo criollo (Benvenutto, 1932) llamada ‘mondonguito a la italiana’. Desde 1890, el italiano Carlos Drago, con su Café Restaurante “8 de Setiembre” ubicado en la desaparecida calle San Cristóbal del Tren o Portal Pumacahua (hoy, Plaza San Martín) en la estratégica ruta que unía Lima y el puerto del Callao, adquirió renombre al ofrecer en la carta mondongo como desayuno acompañado de un humeante café de Chanchamayo o de una copita de “peruvian brandy” o pisco (Arroyo 2011). Fue el punto de reunión de gran cantidad de cocheros, maquinistas, empleados del tren, burócratas y pasajeros que iban y venían de la ciudad capital.

Y para finalizar, un poco de humor deportivo. El Club de fútbol “Atlético Belgrano” –de la ciudad de Paraná en la provincia de Entre Ríos, Argentina- es conocido por el periodismo de esa región como “Mondongueros” por las habituales comidas con este sabroso manjar previas o posteriores a los partidos con su clásico rival “Atlético Paraná”.

No es difícil imaginar la amenidad de las conversaciones sumadas al bullicio que produce el traqueteo de los platos al degustarse el mondongo y asumir el legado de amistad que brindan “Los Mondongueros” de la ciudad de Panamá en sus primeros 67 años de existencia.