24 de Sep de 2021

Moda

Guía para transitar hacia productos libres de crueldad

Millones de personas se han visto inspiradas recientemente a explorar opciones de cosméticos libres de crueldad y esta guía le dice cómo hacerlo paso a paso

Ha sido la campaña creada por Humane Society International la que ha dado una lección directa al corazón a través de un corto protagonizado por un simpático conejo llamado 'Ralph'.Shutterstock

A propósito de la popularidad en redes sociales de la campaña 'Save Ralph', uno de los secretos mejor guardados de la industria de la belleza ha sido expuesto a la opinión pública en las últimas semanas.

Por supuesto, nos referimos al uso de animales como sujetos de prueba para los productos de salud y belleza utilizados en gran escala a nivel mundial. Aunque las organizaciones que velan por los derechos de los animales han intentando crear consciencia año tras año, ha sido la campaña creada por Humane Society International la que ha dado una lección directa al corazón a través de un corto protagonizado por un simpático conejo llamado 'Ralph'.

En la cruda narración, somos testigos de la tortura a la que son sometidos los animales a diario en los laboratorios de las compañías de cosméticos más populares del mundo.

Este contenido viral ha creado conversaciones importantes en cuanto a la necesidad de continuar ejerciendo dichos experimentos en la actualidad, especialmente cuando existe una oferta extensa de productos libres de crueldad en el mercado.

¿Pero cómo empezar a diferenciar los cosméticos probados en animales de los libres de crueldad? A continuación presentamos una guía práctica para ayudarle a empezar el proceso de forma posible y sencilla.

Datos básicos que debe saber antes de empezar

37 países en el mundo ya han prohibido, a través de sus legislaturas, las pruebas con animales para la industria de la belleza. Colombia, por su parte, es el primer país de la región en imponer una ley.

Los animales más usados para la experimentación en laboratorios son conejos, perros, monos y ratas.

Los químicos utilizados en las pruebas son aplicados directamente en los ojos, oídos y piel de los animales, creando dolorosas lesiones que no son tratadas. Los animales luego son puestos a dormir para examinar los efectos de los ingredientes en sus cuerpos.

No todas las empresas prueban sus cosméticos en animales directamente, sino que pagan a terceros para probar sus ingredientes en animales y ellos no tienen que declarar directamente el uso de esta práctica en sus comunicaciones de mercadeo.

El sello que certifica un producto como libre de crueldad (generalmente un conejo) puede ser adulterado por ciertas compañías, por lo tanto, siempre debe haber una organización independiente que respalde esta alegación para poder estar seguros de su veracidad.

¿Cómo hacer la transición a productos libres de crueldad?

El cambio a un estilo de vida libre de crueldad no tiene porqué impactar su bolsillo.Shutterstock

1. Investigación previa:

El paso uno de cualquier cambio en su estilo de vida debe comenzar por recabar suficiente información sobre el tema para tomar las mejores decisiones en pro de su bienestar.

En este caso es vital que investigue si las marcas de su preferencia y que utiliza en la actualidad, son certificadas como libres de crueldad. Esto puede ser logrado a través de una simple búsqueda de Google o en portales dedicados a la materia como peta.com o crueltyfreepress.com.

Así mismo es muy importante que se familiarice con los sellos originales que garantizan que un producto no ha sido probado en animales. Aquí encontrará los tres principales utilizados universalmente en los productos de belleza.

2. Buscar nuevas opciones:

Si ha encontrado que la mayoría de sus cosméticos son probados en animales y desea hacer un cambio, este es el momento para buscar nuevas opciones que puedan satisfacer sus necesidades y ofrecer un producto de alta calidad, así como mantener prácticas éticas acordes con las que hemos venido discutiendo anteriormente.

Una vez más, puede optar por hacer una búsqueda en la web y conocer las opciones que el mundo del maquillaje tiene para ofrecerle en materia de belleza libre de crueldad. Algunos buscadores son increíblemente descriptivos en cuanto a las políticas de cada empresa en materia de testeo en animales. También es primordial destacar que el cambio a un estilo de vida libre de crueldad no tiene por qué impactar su bolsillo.

Muchas marcas que usted puede encontrar en puntos de costo convenientes y asequibles son libres de crueldad, especialmente los productos hechos en Europa, ya que la Unión Europea ha prohibido desde hace años la prueba en animales en la mayoría de sus países.

3. Use lo que tenga:

Luego de hacer conscientemente un inventario de qué marcas se alinean con sus nuevos valores, lo más probable sea que muchas de sus favoritas se queden por fuera. Esto es lamentable y no recomendamos necesariamente que les diga adiós para siempre.

En primer lugar, siempre use todos los productos que ya tenga hasta terminarlos, esta es una práctica que no solo le ahorra dinero, sino que evita desperdicio, y es lógico querer disfrutar de un producto que ya ha comprado anteriormente. En segundo lugar, nadie espera que usted sea perfecto y establezca todas las reglas libres de crueldad con la mayor rigurosidad de inmediato. Este es un proceso que puede y debe tomar tiempo. Permítase ir eligiendo sus batallas y separando lo necesario de lo innecesario y atreviéndose a invertir su dinero y tiempo conociendo nuevas opciones más éticas y en muchos casos más efectivas que las que conocía.

En tercer lugar, es vital que usted se mantenga al tanto de las nuevas políticas de sus marcas favoritas, ya que el mercado está en constante movimiento y al haber una demanda por productos libres de crueldad, muchas compañías han comprendido la necesidad de cambiar sus prácticas. Puede recibir la buena noticia de que su producto predilecto es ahora libre de crueldad.

4. Expanda su interés a todos los productos de su estante:

Si ya ha conquistado la ética de su estuche de maquillaje, no hay mejor plan que seguir expandiendo su interés sobre el tema hacia todos los demás productos que usted utiliza a diario, ya sea para su rutina de belleza, limpieza de su hogar o inclusive comestibles.

Muchos cosméticos declaran claramente su certificación como libres de crueldad, pero lamentablemente esta práctica es menos común cuando se trata de otro tipo de elementos no menos importantes en nuestra vida diaria.

El champú es un ejemplo perfecto, ya que sus ingredientes son controvertidos (aceite de palma) y es uno de los productos más probados en animales en el mundo. Es introducido directamente en los ojos de los conejos por horas para probar su efectividad y nivel de daño potencial.

De igual forma, las brochas de maquillaje pueden estar hechas de piel de conejos, ardillas, caballos o cabras. En tal caso es mejor optar por brochas hechas con material sintético que ofrecen igual o inclusive superior calidad a la hora de aplicar sus productos.

Otros recursos que tomar en cuenta son las cremas hidratantes, los jabones, los limpiadores de superficies, los productos para el cabello, los esmaltes de uñas y los tintes.

Aunque muchas personas aún desconocen el valor de elegir productos libres de crueldad, las nuevas conversaciones en redes sociales han significado un cambio de paradigma y un nuevo rumbo que no debemos dejar de seguir. Independientemente de las nuevas tendencias, es importante recordar siempre que como consumidores tenemos el poder de dictar el rumbo del mercado actual.

Si como sociedad exigimos a través de nuestros patrones de consumo, que las compañías sigan prácticas más éticas, que respeten la naturaleza y la dignidad de los animales como seres vivos, podemos crear un cambio real que impacte al medioambiente y a las futuras generaciones mucho más de lo que podamos imaginar.