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21 de Jan de 2021

Planeta

De depredador a víctima

PANAMA.Imponentes y paradigmáticos, los tiburones llevan más de 400 millones de años surcando los mares, pero hoy su existencia peligra....

PANAMA.Imponentes y paradigmáticos, los tiburones llevan más de 400 millones de años surcando los mares, pero hoy su existencia peligra. La razón: sus codiciadas aletas. Su precio en el mercado asiático ronda los 700 dólares por libra, mientras que en Centroamérica oscila entre los 80 y 100 dólares; su carne apenas llega a 50 centavos.

La práctica consiste en cortarle las aletas al escualo, mientras que sus cuerpos aún con vida son desechados al mar, para ahorrar espacio en las bodegas de los pesqueros.

Según un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, medio millón de escualos, aproximadamente han sido sacrificados en los últimos años para extraerles sus apetecidas aletas.

Esta cifra es alarmante, porque de las 400 especies que existen, 50 de ellas se comercializan en los mercados a nivel global sin mayores inconvenientes. De estas, 30 están en riesgo de extinción, por la pesca incidental, juvenil y el aleteo. Hong Kong, Taiwán, Singapur y China importan miles de toneladas de aletas de tiburón por año.

El tiburón ballena, toro, tigre, blanco, canasta y zorro están en riesgo en el país, según Edwin Medina, coordinador de pesquería de la Fundación MarViva, organización no gubernamental que protege los tiburones en Panamá, Costa Rica y Colombia.

Actualmente la práctica del aleteo no es un grave problema en Panamá. Los controles preventivos que impulsa MarVivay la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP) han mermado una práctica que data de 1980. Sin embargo, la ARAP está en desventaja, por la falta de embarcaciones y equipo tecnológico que ocasionan un retraso en su labor; particularmente en Pedasí y Darién, las zonas donde hay mayor riesgo, según Mar Viva.

Susie Watts, miembro de la Coalición por los Tiburones -grupo integrado por siete naciones latinoamericanas- afirmó que es necesario que todos los países de la región promuevan medidas que prohíban el desmembramiento del animal, antes de las inspecciones en los puertos.

Panamá ha hecho su esfuerzo. El año pasado las 14 empresas procesadoras de tiburón exportaron unas 500 toneladas métricas de aletas frente a las 2,597 enviadas en el 2000. Este número denota una reducción en los últimos 7 años, según estadísticas de la Contraloría General de la República. Estas compañías, a diferencia de quienes practican el aleteo, sólo exportan las aletas provenientes de los tiburones que pescan legalmente. Las cifras del 2008 se conocerán a finales de año.

El tiburón es una balanza en los océanos. Su presencia en el océano mantiene un equilibrio en la población de los peces. La extinción del rey de los mares supondría un desequilibrio en la cadena alimenticia.