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01 de Dec de 2020

Planeta

Una semilla de oportunidades

PANAMÁ. La implementación de una nueva técnica para producir plátanos —de la variedad curare enano— está ofreciendo a pequeños productor...

PANAMÁ. La implementación de una nueva técnica para producir plátanos —de la variedad curare enano— está ofreciendo a pequeños productores del Comité Agroforestal El Madroñal, en Chilibre, una oportunidad para generar ingresos y empleos. Pero esto no es todo. El método, además, fortalece los cambios de conducta agrícola en favor del medio ambiente.

Un grupo de nueve agricultores, entre ellos, seis hombres y tres mujeres, apoyados por la asistencia técnica y económica de USAID y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), han cambiado su proceso tradicional de siembra por otro que les permite obtener el 100 por ciento en las cosechas; es decir, todo lo que se planta tendrá frutos.

El método consiste en cambiar una semilla tradicional de plátano, que pesa entre tres y cinco libras, por una más pequeña, que pesa por lo menos una libra y se compara al tamaño del puño de un hombre. Se conoce con el nombre de ‘cornito’ y se puede sembrar en bolsas plásticas pequeñas y da frutos mucho más rápido de lo acostumbrado, explicó José Salabarría, asistente técnico del proyecto.

La semilla se escoge de los hijos germinados alrededor de la planta madre, pero en lugar de sembrarla directamente en el suelo, pasa por un proceso. Al extraerse con una coa, se corta en la parte superior en forma diagonal para escurrir el agua y evitar que se dañe el cogollo. Luego se hace otro corte abajo para quitarle las capas que puedan provocar alguna enfermedad al plantón. En una bolsa, se pone tierra abonada con hongos naturales para matar la maleza, se coloca la semilla y se tapa con barro. En unas cinco semanas, el plantón estará listo para ser trasplantado y en nueve meses, seguro dará frutos. Por el contrario, la tradicional demora mes y medio para tener hojas y un año para dar frutos.

El proceso de cultivo de los plantones en los viveros contempla un proceso de riego por aspersión, es como una lluvia general que permite reducir el gasto de agua. También ponen en práctica un buen manejo de desechos. ‘Toda la producción es orgánica’, explicó Epifanio Vaso, presidente del grupo.

Este año, los agricultores han producido cinco mil plantones, los cuales todos vendieron a $0. 75 y $1.00 cada uno. Sin embargo, tienen la capacidad para producir veinte mil anuales; es decir, tres mil cada tres meses, dijo una de las damas del grupo, María Morales.

‘Este año ya recibimos nuestros primeros ingresos’, aseguró Vaso. El proyecto de USAID y ACP empezó en el mes de febrero con un aporte estimado de $14 mil dólares y culminará en noviembre. Ha dejado a los productores un ingreso, en su primera producción, de $3,050 y una cartera de clientes para que más adelante puedan continuar con la actividad.