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06 de Mar de 2021

Planeta

Algas con potencial biomédico

PANAMÁ. En las aguas panameñas podrían encontrarse los secretos para curar enfermedades como el cáncer, los problemas diuréticos y la hi...

PANAMÁ. En las aguas panameñas podrían encontrarse los secretos para curar enfermedades como el cáncer, los problemas diuréticos y la hipertensión.

Con el propósito de documentar las propiedades de las algas en la salud humana, cuatro estudiantes exploraron el arrecife de coral de Cacique, en Colón. Los jóvenes descubrieron que el 34.5% de los organismos estudiados tiene potencial antimicrobiano y un 23.4% anticancerígeno.

Los resultados de esta investigación confirman lo que en días pasados dijo el director de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, Rubén Berrocal, que ‘la biodiversidad marina es una fuente potencial para la creación de nuevos medicamentos’.

LA AVENTURA

Zaday Seixas, Julio Rodríguez, Marcos Álvarez y María Herrera estudian el último año del Bachillerato en Ciencias en el Instituto Urracá, en Veraguas. En las mentes de estos cuatro jóvenes nació el interés por conocer sobre las algas marinas. Así entonces elaboraron un proyecto de investigación llamado ‘El mundo maravilloso de las algas’, que sustentaron durante la ‘Semana de la Biología’, explicó Carolina García, profesora que coordinó el estudio.

La curiosidad de los jóvenes - entre los 16 y 17 años- cada vez era mayor. Entonces decidieron hacer un macroproyecto para presentarlo en la Feria del Ingenio Juvenil de Senacyt, ‘había que descubrir los efectos positivos de las algas’, explicó con entusiasmo Zaday Seixas, líder del grupo.

LA INVESTIGACIÓN

Escogieron el Caribe para la investigación de campo. Lo primero fue colectar los organismos, ‘fue sencillo’, aseguró Seixas. Para hacerlo se treparon en la superficie del arrecife y con la mano lo colectaban.

El esfuerzo dio buenos frutos. Se hallaron 22 géneros de algas, de las cuales 9 fueron rojas, 9 verdes y 4 pardas. Entre las rojas la laurencia y gracilaria eran las que tenían más propiedades medicinales. Entre las verdes, la caulerpa; y entre las pardas, la dictyota, detalló la profesora.

Para identificar las estructuras morfológicas (formas) se usó la lupa y, en casos especiales, el microscopio binocular. Luego de esto, los pequeños científicos procedieron a buscar en internet y libros los beneficios. Descubrieron que algunas especies tenían muchas bondades, entre las que se destaca su potencial para combatir microbios, cáncer, bacterias e hipertensión.

Los estudiantes, además, construyeron un herbario para consultas posteriores. Ahora esperan lograr un financiamiento que les permita comprar un equipo para identificar los compuestos que podrían ser usados para fabricar medicamentos.