23 de Oct de 2021

Planeta

Al rescate de los remedios caseros

CHIRIQUÍ. Las plantas medicinales de los indígenas de la comarca Ngöbe Buglé están desapareciendo. Organizaciones unen esfuerzos para re...

CHIRIQUÍ. Las plantas medicinales de los indígenas de la comarca Ngöbe Buglé están desapareciendo. Organizaciones unen esfuerzos para rescatarlas.

Desde tiempos muy remotos los indígenas han encontrado en las plantas el remedio para calmar sus dolencias. En Panamá no es distinto. El 60% de la población indígena usa plantas para hacerle frente a las principales enfermedades.

Mariano Rodríguez, médico tradicional en Kuerima, en la comarca Nögbe Buglé, indicó la preocupación que siente por la desaparición de muchas de estas plantas.

Agregó que es necesario reproducirlas y multiplicarlas para abastecer a todos los miembros de esta área comarcal que buscan la medicina tradicional.

Ante esta realidad, el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP) y la Asociación de Salud Tradicional Natural (ASASTRAN) han unido esfuerzos para la elaboración de extractos de plantas como el paico, que son utilizadas como medicina natural en la comarca Ngöbe Buglé.

Según dijo el técnico del IDIAP Wilfredo Santos, mediante el laboratorio de cultivos de tejidos, ubicado en San Félix, multiplicó dos mil plantones de paico, que fueron entregados a la Asastran para su procesamiento y multiplicación.

Añadió el especialista que con este material se procesaron aproximadamente 57 mil gramos de medicamento, que fueron distribuidos en los 81 puestos de medicina tradicional que existen en las tres regiones comarcales. Precisó que de cada 100 gramos se atienden a unas 100 personas con problemas de vómitos, diarrea y parásitos, que en su mayoría son niños y niñas.

Cabe resaltar que las semillas de paico fueron primeramente colectadas en campo, saneadas y multiplicadas en el laboratorio del IDIAP, para posteriormente ser entregadas totalmente sanas a Asastran con el objetivo de que las siguieran multiplicando y tengan el material que requieren para el control de los pacientes que presenten vómitos, diarrea y parásitos.

Según informó el IDIAP, el germoplasma reposa en sus laboratorios, al igual que el de otras plantas medicinales propias de esta comarca, como parte de la conservación de materiales que puedan requerir nuevamente su multiplicación en laboratorio.