21 de Feb de 2020

Planeta

Las abejas que revelan la verdad

PANAMÁ. El hallazgo de dos nuevas especies de abejas, una en la isla de Coiba y la otra en el Norte de Colombia, arrojan nuevas pistas s...

PANAMÁ. El hallazgo de dos nuevas especies de abejas, una en la isla de Coiba y la otra en el Norte de Colombia, arrojan nuevas pistas sobre la formación del istmo de Panamá.

Las nuevas especies, que descienden de un grupo de abejas sin aguijón que son originarias del Amazonas, se mudaron a Centroamérica hace tres millones de años. Pero, ¿cómo lo hicieron? La tesis científica es que viajaron en espacios flotantes de vegetación o a través de una conexión terrestre. Esa ruta de tierra podría ser Panamá.

Esto indica que para cuando las abejas hicieron el viaje, hace tres millones de años, ya existía el puente de Tierra que unió el Norte con el Sur de América: Panamá.

El hallazgo viene a reforzar la teoría del geólogo Carlos Jaramillo, del Smithsonian Panamá (STRI), que sustenta que este paso se formó mucho antes de lo que hasta ahora se creía — hace 3 millones de años—. Se formó ‘más temprano’, aseguró David Roubik, científico del Smithsonian. Fue ‘hace 12 millones de años’, según dice en una publicación del portal digital del STRI.

TEORÍA DE JARAMILLO

Jaramillo —que dirige una exploración para hallar fósiles en el área donde se desarrolla la ampliación del tercer juego de esclusas del Canal— reveló hace casi cuatro meses una nueva versión sobre la unión de las Américas. El especialista señaló que Panamá apareció hace 19 millones de años. Sustentó esto con el hallazgo del fósil de un árbol de 18 millones de años. La pieza indica que el puente de tierra es mucho más viejo de lo que se decía hasta ahora.

EL ROMPECABEZAS

El hallazgo de las especies de avispas es la nueva pieza de un rompecabezas que aún no termina de armarse. Y es que con la teoría de Jaramillo surgieron nuevas incógnitas como qué provocó el cambio del clima en el mundo y la formación de los glaciares en el Ártico si no fue el istmo de Panamá hace tres millones y medio años. Cómo ocurrió todo esto ha puesto de cabeza a los científicos.