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30 de Sep de 2020

Planeta

Una tragedia que se pudo evitar

WASHINGTON. El accidente en la central nuclear de Fukushima fue un desastre causado por errores humanos que pudo haberse evitado, según ...

WASHINGTON. El accidente en la central nuclear de Fukushima fue un desastre causado por errores humanos que pudo haberse evitado, según un duro informe que culpa de lo ocurrido al Gobierno, las instituciones reguladoras y la eléctrica TEPCO.

Aunado a lo anterior se conoció que los efectos de la lluvia radiactiva emitida por la averiada central nuclear de Fukushima, en Japón, serán más graves de los calculado inicialmente.

Un grupo de investigadores de los Estados Unidos determinó que el número de muertes relacionadas con algún tipo de cáncer fluctúa entre 15 y mil 300 casos, siendo 130 el número más probable. Y la mayoría de los afectados estarían en Japón. Levemente afectados habría gente de Asia Continental y América del Norte. Entre las víctimas habría un número minotario de trabajadores de la planta nuclear: entre 2 y 12, según el estudio de los americanos.

‘El accidente en la planta de Fukushima Daiichi no se puede contemplar como un desastre natural. Fue provocado por el hombre y podría haberse previsto y evitado’, afirma con rotundidad el informe, resultado de seis meses de investigaciones de un grupo independiente de expertos creado a instancias del Parlamento nipón, según la Agencia de Noticias EFE.

Los diez académicos y expertos del sector privado que integran el comité entrevistaron a mil 167 personas relacionadas con la crisis, entre ellos el exprimer ministro Naoto Kan, y concluyeron que el desastre fue resultado de ‘la connivencia entre el Gobierno, los reguladores y TEPCO’.

UNA TRAGEDIA ANUNCIADA

Los organismos públicos de seguridad nuclear y TEPCO, propietaria de la central, ‘eran conscientes desde 2006 del riesgo de un apagón total en Fukushima Daiichi si un tsunami alcanzara el lugar’ y de la posibilidad de daños en el núcleo de los reactores, afirman.

SIN MEDIDAS

‘Hubo muchas oportunidades de tomar medidas preventivas antes del 11 de marzo. El accidente ocurrió porque TEPCO no las tomó’ y los reguladores públicos ‘lo dejaron pasar’, según el comité, que acusa a la eléctrica de actuar ‘por interés propio’ sin tener en cuenta la seguridad pública.

También denuncia que TEPCO descartó ‘demasiado rápidamente’ que el terremoto afectara a los reactores, que en teoría estaban preparados para resistir temblores.

Problemas de organización y formación en el seno de TEPCO, operarios obligados a trabajar ‘en la oscuridad con linternas como única fuente de luz’, desconfianza del Gobierno hacia la eléctrica y una ‘respuesta lenta’ son también mencionados en la investigación.

Algunos factores —como la rapidez de los subcontratados que limpiaron los escombros— impidieron que la situación fuera todavía más grave en los reactores 2 y 3, pero ‘una vez se produjo el corte total de electricidad, fue imposible cambiar el curso de los acontecimientos’, revela el informe.

Este fue el peor desastre nuclear después de la explosión en la planta de Chernóbil, en Ucrania, ocurrida hace 26 años.