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27 de Sep de 2020

Planeta

Las deudas de la reserva de Coiba

PANAMÁ. Si alguien pudiera cobrar todo lo que el país ha dejado de aportar a la conservación y aprovechamiento del Parque Nacional Coiba...

PANAMÁ. Si alguien pudiera cobrar todo lo que el país ha dejado de aportar a la conservación y aprovechamiento del Parque Nacional Coiba tendría en su poder una cuenta por cobrar al Estado. Esto, tomando en cuenta que la reserva genera un estimado de $326 mil anuales en ingresos que según la ley 44 de julio de 2004 debe dirigirse a un fondo exclusivo para este Patrimonio de la Humanidad.

Pero no ocurre así. El dinero llega a una cuenta común de áreas protegidas. Ahora las ONG’s están pidiendo que se separe y que se active para financiar actividades del Plan de Manejo de este patrimonio de la Humanidad. Zuleika Pinzón, directora ejecutiva de la Fundación MarViva, explicó que este dinero no sería suficiente para cumplir con todos los compromisos establecidos en la hoja de ruta del parque pero ‘sería un aporte significativo’.

Lamentablemente el pago no es retroactivo. Habría que esperar que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) active la cuenta para empezar a usar los ingresos a partir del 2013.

La idea de las organizaciones ambientales es poner en movimiento este dinero para actividades establecidas en el plan de manejo que no han podido implementarse por falta de fondos.

EL ENIGMA DEL PLAN

El Plan de Manejo del Parque Nacional Coiba fue aprobado y presentado en el 2009. Tiene un costo de $11,253,150 en cinco años. Esto, en promedio, es $2.2 millones por año. Pero a tres años no se ha podido cumplir con los requerimentos que establece. ‘Los recursos económicos no han sido suficientes’, aseguró Alida Spadafora, directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON).

Cada año, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) destina $300 mil. Pero este dinero se diluye en gastos operativos.

Sumado a esto se reciben donaciones de la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SENACYT) para fines científicos. Y organizaciones como MarViva, Natura y Conservación Internacional hacen aportes para poner en práctica proyectos de conservación, como el avistamiento de cetáceos, por ejemplo.

A pesar de ello, el dinero sigue haciendo falta para cumplir con estudios arqueológicos y programas de educación y comunicación ambiental, entre otros, explicó Pinzón. Pero no se sabe con certeza cuánto hace falta. La Estrella intentó contactar a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) para conocer las cifras en rojo del parque pero el cuestionario enviado por correo electrónico no fue contestado.

INCAPACIDAD DE ANAM

Spadafora piensa que el culpable de que no se cumpla con los objetivos del plan es ANAM. Dice ‘que la autoridad no tiene la capacidad para sacar adelante las decisiones que se toman en el Consejo Directivo del PNC’. Para dar un ejemplo, se refiere al problema del ganado silvestre que está atentando contra el ecosistema natural de la isla más grande del parque: Coiba. ‘A ANAM le hace falta liderazgo, ¿cómo a estas alturas no han podido sacarlo de allí?’, cuestiona la directora ejecutiva de ANCON.